10/11/2025
“La sesión” (versión económica del inconsciente).
Dicen que el inconsciente no tiene sentido del humor, pero sí una excelente estrategia de cobro.
El paciente llega buscando respuestas, y se va con más preguntas… y menos efectivo.
Como recuerda Silvia Bleichmar, “el sujeto paga para sostener su pregunta, no para cerrarla”.
Mientras tanto, el analista asiente: no por saber, sino —como diría Nasio— “para que el otro pueda seguir hablando”.
Y así, entre silencios y asociaciones libres, el inconsciente se ríe último: porque en el fondo, todos queremos pagar por seguir intentando entender lo que ya sabíamos.