27/02/2026
La espalda, enfermedades y las emociones.
Tu columna vertebral es la estructura que sostiene todo el peso de tu cuerpo. Si esta estructura se ve afectada, toda tu postura se verá descompensada. En consecuencia van a aparecer determinados problemas, Desde una perspectiva psicosomática, la espalda se considera el soporte emocional del cuerpo. El dolor en distintas zonas suele reflejar diferentes tipos de tensiones o conflictos emocionales, emoción que si no se resuelve que también puede conllevar a una lordosis cervical.
Espalda Alta (Cervicales y Dorsales): Se asocia comúnmente con sentir una carga excesiva de responsabilidades o falta de apoyo emocional. La tensión en el cuello y hombros suele derivar del estrés acumulado y la dificultad para expresar sentimientos.
Existe una relación sólida entre el uso del móvil y el dolor cervical. En las últimas décadas nos hemos habituado al uso continuo de este dispositivo ignorando los malestares provocados por esto mismo, Hoy en día son cada vez más las personas en edades tempranas que padecen de problemas cervicales serios, El uso excesivo del móvil provoca inestabilidad emocional. desánimo emociones negativas como ansiedad, depresión, soledad, y dificultades para gestionar emociones de forma autónoma.
La espalda Media (Zona Interescapular) el dolor interescapular localizado entre los omóplatos, es una molestia frecuente pero muchas veces mal diagnosticada o tratada de forma superficial. Puede presentarse como una sensación de presión, rigidez o incluso dolor punzante, y puede afectar tanto a personas sedentarias como activas.
Se refiere a la molestia situada en la zona media de la espalda, entre los omóplatos (escápulas). Este tipo de dolor puede irradiarse hacia el cuello, los hombros o la zona torácica, y en algunos casos se intensifica al respirar profundamente o al mover los brazos.
sumado a esto, Mala postura prolongada
Estar muchas horas frente al ordenador o con el móvil puede provocar acortamiento de pectorales y debilidad de los músculos posturales, generando tensión constante entre las escápulas.
contracturas musculares crónicas.
Algunas dolencias digestivas o del sistema respiratorio pueden reflejarse en la zona dorsal alta, generando un dolor que no cede con analgésicos comunes. Estos malestares desde un punto psicológico, suele vincularse con sentimientos de culpa, inseguridad o una sensación de estar "atascado" emocionalmente ante situaciones que no podemos controlar.
La espalda Baja (Lumbares), el dolor lumbar también conocido como lumbalgia o lumbago, se refiere al dolor que se presenta en la parte baja de la espalda. Su duración puede ser por poco tiempo a lo que se le conoce como agudo, o por un tiempo largo o permanente, es decir crónico. Esta área suele reflejar preocupaciones por la supervivencia material (dinero, trabajo) o conflictos de autoestima, vergüenza e indignidad entre otras cosas más.
El devenir cotidiano, situaciones agobiantes y el constante bombardeo de información, generan un impacto en la salud mental en adultos y niños.
Las emociones nos enferman principalmente cuando son intensas, negativas o prolongadas (crónicas), ya que mantienen al cuerpo en un estado de alerta constante.
Emociones como la ira, el miedo o la tristeza crónica provocan un exceso de cortisol, que funciona como un inmunosupresor, dejándonos vulnerables a enfermedades físicas.
Las emociones no expresadas o mal gestionadas se manifiestan físicamente como dolores de cabeza, problemas digestivos (úlceras, colon irritable) o contracturas musculares.
El estrés y la ansiedad persistentes aumentan la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
La preocupación constante o la ira pueden alterar los ritmos circadianos y aumentar la inflamación, base de múltiples enfermedades físicas.
La psiconeuroinmunología demuestra que existe una conexión directa entre los pensamientos, las emociones y la respuesta inmunológica. Por el contrario, las emociones positivas fortalecen el sistema inmune.
Para evitar que las emociones reprimidas o desbordadas se transformen en enfermedades físicas (somatización), es fundamental desarrollar una gestión emocional saludable. La clave no es reprimir las emociones negativas, sino aprender a reconocerlas, expresarlas y liberarlas de manera constructiva, ya que el cuerpo tiende a manifestar de alguna manera lo que la emoción reprime.
A continuación sugerimos acciones para equilibrar y darles la importancia que se debe a nuestras emociones.
Para mejorar el bienestar emocional, se sugiere practicar la desintoxicación digital y la atención consiente.
Poner nombre a lo que sientes (rabia, tristeza, miedo, culpa) reduce su intensidad. Es crucial reconocer las sensaciones corporales asociadas.
Permítete sentir las emociones sin culparte por ellas. Entiende que son reacciones adaptativas, no signos de debilidad.
Recuerda que las emociones no expresadas se acumulan, generando tensión interna, estrés crónico y, eventualmente, enfermedades como la ansiedad, contracturas, gastritis o incluso
Exprésate y Libera Emociones sin miedo
Escribir diariamente sobre pensamientos y sentimientos profundos ha demostrado ser eficaz para reducir la somatización.
Compartir preocupaciones y emociones con alguien de confianza o un terapeuta ayuda a liberar la tensión.
El ejercicio físico es una de las formas más efectivas de liberar emociones atrapadas en los tejidos, reducir el cortisol (hormona del estrés) y mejorar el estado de ánimo mediante endorfinas.
Actividades artísticas o relajantes: Pintar, cantar, bailar, escuchar música o practicar hobbies ayuda a gestionar el "tsunami emocional".
La respiración profunda oxigena los órganos, reduce el estrés y ayuda a calmar la respuesta de "lucha o huida" del cerebro.
Cambiar la narrativa: Reformular los pensamientos negativos y ver los problemas como contratiempos en lugar de situaciones inasumibles.
Dormir lo suficiente contribuye directamente la regulación emocional y la capacidad de afrontar el estrés.
Una dieta equilibrada colabora al equilibrio químico cerebral.
Aprender a poner límites en relaciones y responsabilidades para evitar la sobrecarga emocional.
Masajes relajantes o descontracturantes aumenta la tranquilidad y relajación. Disminuye el dolor y la inflamación. Reduce la tensión de los músculos. Mejora de la circulación la energía y el sistema inmune.
Programa un horario regular para estas y otras actividades saludables.
Cuando estés enojado(a), pon en práctica tus habilidades de relajación. haciendo ejercicios de respiración profunda, pon música tranquila o relajante.
Sé consciente de cómo te sientes. Cuando tengas una emoción negativa, intenta ponerle un nombre a lo que sientes. Descubre qué es lo que causó .
Respirar de manera consciente y profunda durante momentos de estrés o ansiedad, ayuda a calmar el sistema nervioso y a mantener el control.
***Esta información tiene un carácter meramente informativo. Para un abordaje integral, es recomendable descartar causas físicas con especialistas y si no se encuentra un origen fisiológico claro, considerar el apoyo de un profesional de la psicología para atender las emociones que el cuerpo está manifestando.
***Investigado por Terapias Hermes en libros de psicología neuropsicología, Historia y diferentes fuentes de información. y recuerda visitar nuestro sitio
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