20/12/2025
El Alphabiotismo te ayuda en la extensión de tu columna.
La Cobra (Extensión Espinal): El movimiento que "plancha" tu cuerpo después de horas en la silla .
Si eres humano y vives en el siglo XXI, es muy probable que pases el 90% de tu tiempo en flexión: sentado en el auto, inclinado sobre el escritorio, mirando el celular o comiendo. Tu cuerpo vive doblado hacia adelante, como un libro cerrado.
Esto hace que los discos de tu columna se empujen constantemente hacia atrás (causa principal de hernias posteriores) y que tu pecho se hunda.
La postura de La Cobra (Bhujangasana) no es solo yoga; es una necesidad mecánica. Es el antídoto directo a la vida moderna.
1. Re-equilibrando los Discos
Imagina que los discos entre tus vértebras son como donas rellenas de gelatina. Si siempre te inclinas hacia adelante, aprietas la parte de enfrente y empujas la gelatina hacia atrás (hacia los nervios). Al hacer la Cobra (extensión hacia atrás), haces lo contrario: "pellizcas" suavemente la parte trasera y empujas el núcleo del disco hacia su centro, restaurando su equilibrio. Es mantenimiento preventivo puro.
2. Abriendo la Caja Torácica
Estar encorvado acorta los músculos pectorales y reduce el espacio para tus pulmones. Literalmente respiras menos aire. La Cobra fuerza una apertura masiva del pecho y estira la pared abdominal. Al hacerla, sientes cómo se rompe esa "coraza" de tensión en el pecho, permitiendo que el diafragma baje libremente y respires profundo de nuevo.
3. El Reset Mental
Curiosamente, las posturas de extensión (abrir el pecho) están ligadas a la energía y la alerta. Mientras que encorvarse se asocia a la depresión y fatiga, abrirse hacia el mundo envía una señal de "despertar" al cerebro.
Cómo hacerla sin lastimarte (Técnica)
Túmbate boca abajo, piernas juntas.
Coloca las manos debajo de tus hombros.
Activa los glúteos: Esto es vital para proteger tu espalda baja. Aprieta el trasero.
Empuja el suelo con las manos y levanta el pecho.
No estires los brazos por completo si no puedes: Mantén los codos pegados a las costillas y sube solo hasta donde tu espalda lo permita sin dolor punzante.
Aleja los hombros de las orejas (cuello largo).
Precaución: Si sientes un "pinchazo" agudo en la cintura (lumbares), estás subiendo demasiado alto. Baja un poco. Lo importante es la curva uniforme, no qué tan alto llegues.
AVISO MÉDICO: Si tienes una hernia discal diagnosticada, espondilolistesis o estás embarazada, consulta a tu fisioterapeuta antes de hacer extensiones profundas.