04/01/2026
LA PSICOLOGÍA DETRÁS DEL REGALO DE LOS REYES MAGOS
Los Reyes Magos representan un nuevo desafío para los padres, otro momento donde resurge la eterna disputa interna, sobre qué regalar a los niños. Hace unos días pasó Santa Claus y ahora están por llegar Melchor, Gaspar y Baltazar.
Aunque los Reyes (los que vienen de Oriente) puedan seguir siendo un símbolo de alegría y de diversión para los niños, la cosa estaría mucho más equilibrada si prorrateáramos los regalos el resto del año y los hiciéramos contingentes a las buenas conductas.
Podemos hacer una bonita combinación entre el espíritu de la Navidad y la buena psicología.
Acceder a todas las demandas y caprichos de los hijos y no poner límites, puede resultar perjudicial para ellos ya que los padres no los ayudan a aprender a tolerar la frustración, es decir, a entender que no siempre van a poder obtener todo lo que lo quieren, lo cual les va a permitir también tener pensamientos más flexibles, ayudándolos a tener una adaptación más saludable.
Los regalos que los niños reciben de los Reyes Magos no les ayudan especialmente a mejorar en el futuro porque no tienen relación temporal con los comportamientos y las actitudes sobre los que supuestamente se quiere influir. Si, por ejemplo, esperas que tu hijo haga los deberes con regularidad y que llegue un momento en que hasta “tenga ganas” de hacerlos, no esperes al final de año para reconocerle los esfuerzos y méritos logrados en el día a día: hazlo tras cada logro y tras cada avance.
Pensar que las emociones sentidas un 6 de Enero van a tener efectos motivacionales el resto de año más que magia parece ingenuidad, ¿no crees?
Aunque para motivar su pensamiento mágico infantil y continuar la tradición, les podemos decir que si habrá algún regalo que traerán los reyes magos.
La ilusión de los Reyes Magos es grande pues son figuras presentes en la infancia y son compartidas con ilusión de generación en generación.
Pero es a través de los mitos, las tradiciones y las leyendas es como las mayores generaciones transmitimos diversos modos de estar en el mundo a los más jóvenes. Se trata de relatos integrados en nuestra condición humana y si no tuviésemos éstos tendríamos otros. Nos encantan y nos permiten conectar con nuestros anhelos, deseos, temores.
Razones para continuar la tradición
Desde mi formación y experiencia profesional más allá de ciertas críticas sobre si se engaña o no a los niños o si sirve a fines mercantilistas, pienso que estos relatos universales tienen valor en cuanto estimulan la imaginación de los niños y permiten transmitir valores morales y sociales, como la espera, la recompensa, el esfuerzo, la generosidad, el valor de las cosas, entre otros.
Dan lugar al despliegue de la curiosidad y desarrollan la capacidad de juego, nos enriquecen con sus símbolos que tienen un gran valor en el desarrollo de la estructuración del psiquismo humano.
Como padres, en nuestra tarea compleja de acompañar el crecimiento de nuestros hijos, intentamos ayudarles a buscar modos que den sentido a la vida. Por eso los cuidamos, estimulamos su imaginación (como con esta ficción social compartida), les acompañamos en sus aprendizajes y en el desarrollo de su intelecto, manteniendo un lugar siempre difícil entre ayudarles sin aplastarles para dar oportunidad de que descubran sus propias herramientas necesarias para enfrentarse a los problemas que les toquen vivir.
!!Feliz día de Reyes !!