19/06/2023
Conductas como rechazar grupos de alimentos específicos (frutas, cereales, etc.), adoptar una dieta excesivamente restrictiva (incluidas las “dietas milagro”), realizar ayunos prolongados sin orden, tener una obsesión con sólo consumir alimentos identificados como saludables (eliminando definitivamente otros alimentos a pesar de que nos gusten) resultan contraproducentes en la búsqueda de salud, ya que no se basan en evidencia científica ni involucran metas específicas ni reales, por lo que no son efectivas a largo plazo.
Por otro lado, la restricción calórica (déficit calórico) implica efectos fisiológicos, bioquímicos y metabólicos que disminuyen los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes, y debe de ser llevada de la mano de un profesional de la nutrición para que realmente se aprenda a tomar elecciones adecuadas para mejorar nuestra salud, ejecutando hábitos que se conviertan en un estilo de vida no impuesto, sino realizado por decisión propia y como parte del autocuidado.