06/12/2025
En Australia acaban de aprobar que los menores de 16 no puedan tener redes sociales. Suena fuerte, suena interesante… pero yo no puedo dejar de pensar en algo:
de nada sirve la prohibición si no hay formación, si no hay adultos que acompañen.
Puedes cerrar TikTok, Instagram o Snapchat. Pero si no hay criterio, si no hay conversaciones, si no hay acompañamiento… los chicos llegarán a los 16 exactamente igual: sin herramientas para manejar un espacio que, queramos o no, forma parte de su mundo.
En México no se ve que vaya a pasar algo así pronto. Y justo por eso toca mirarnos a los adultos. Porque la verdadera protección no está en prohibir, sino en enseñar a usar.
A redes no se debería tener acceso solo “porque ya crecieron”. Se entra cuando se tienen más habilidades, se entra acompañado. Se entra con guía. Como cuando les enseñamos a cruzar la calle: primero de la mano, luego observando juntas, y poco a poco soltando… pero nunca sin antes haberles enseñado qué señales mirar.
La medida australiana puede ser un respiro. Pero el criterio no se decreta.
Se forma todos los días. En casa y en la escuela.
Desde mi punto de vista postergar los más posible el acceso a redes es indispensable. Pero no es lo único que se necesita.
¿Tú qué piensas? ¿Ayuda una prohibición así… o estamos olvidando lo esencial?
MO