05/05/2026
UNO DE LOS PEORES CASOS DE VÍNCULO TRAUMÁTICO.
* Intenta matarla y luego ella se casa con él.
En 2019, Berfin Ozek de 18 años de Hatay, Turquía, fue brutalmente atacada por su ex novio, Casim Ozan Celtik, quien le arrojó ácido sulfúrico sobre la cara luego de que ella terminara con él, justamente por sus episodios de violencia.
Ella quedó con lesiones graves e incluso perdió la vista en un ojo. Su caso provocó gran indignación en Turquía, y fue motivo de una campaña contra los ataques ácidos . Sin embargo, luego de que fuera sentenciado a más de 13 años de prisión, Casim comenzó a enviarle largas cartas pidiéndole perdón,  asegurándole que estaba sumamente arrepentido y que nadie la querría como él. Después de dos años, ella decidió perdonarlo y retirar los cargos en su contra, lo que generó mucho enojo y desconcierto en todas las personas que le habían apoyado durante ese proceso. Pero lo peor no fue que le perdonara para que él pudiera salir de prisión, sino que incluso accedió a su petición de casarse con él.
En 2022, pasó lo que tenía que suceder. Berfin entendió que ese hombre que casi la mata nunca estuvo arrepentido realmente, ni mucho menos la quiso, pues continuaron los episodios de violencia en su contra, así que ella solicitó el divorcio y una orden de alejamiento. Ahora Berfin se encuentra retirada de la vida pública y continúa siendo atendida por sus heridas físicas y emocionales.
Este es un severo caso de vínculo traumático. Las víctimas de abuso, sean hombres o mujeres, tras el refuerzo intermitente de los agresores, quienes alternan amor con maltrato, sufren un desbalance químico en su cerebro que literalmente las convierte en adictas a las recompensas de su agresor. Como parte de este vínculo traumático, las víctimas de abuso experimentan síndrome de abstinencia cuando se alejan de su maltratador, de tal manera que desarrollan un impulso irresistible por volver con él. Aquí no hay capacidad de discernimiento. Tampoco hay amor propio, ni “dignidad” que ayuden.
Una víctima con vínculo traumático con su agresor, requiere herramientas, acompañamiento y una red de apoyo, tal como sucede con quienes tienen adicción al alcohol o las dr**as. Se dice que en promedio una víctima de abuso le puede tomar hasta ocho intentos para por fin dejar a su agresor. Quien se encuentra en un vínculo traumático, además, padece disonancia cognitiva, esperanza tóxica, disociación e indefensión aprendida, entre otras afectaciones, de ahí que no basten ni el amor propio, ni la dignidad, como decíamos, para salir de estas relaciones.
Asegurar que una víctima se queda en una relación de abuso porque quiere, porque le gusta el maltrato, porque no tiene dignidad o porque está repitiendo patrones, revela gran desconocimiento sobre la dinámica del abuso y su repercusión en el cerebro de la víctima.
©️Natalia González
** ¿Crees estar en una relación abusiva? ¿No puedes dejarla? ¿Lo hiciste pero no lo superas? Mentoría privada y grupal a víctimas de abuso psicopático narcisista. Conferencias y talleres a escuelas y organizaciones públicas y privadas sobre acoso escolar, acoso laboral, límites sanos, abuso emocional, autoestima, violencia de género y prevención de la violencia.