26/03/2026
Venía de camino a la clínica de salud mental donde cada jueves imparto Danzaterapia, ya desde hace días había leído un poco acerca de Noelia y su deseo de morir, pero justo hoy de camino hacia acá, todos los titulares de redes hablaban de lo mismo: Eutanasia autorizada por primera vez a una joven con depresión.
No sólo es Noelia, son millones de personas que todos los días desean dejar de vivir, porque vivir, desde su enfermedad es igual a un sufrimiento insoportable.
Y aquí estamos nosotros, los que acompañamos, no necesito ser un profesional de la salud mental para ACOMPAÑAR, CONTENER, VER AL OTRO.
Pero si lo soy... ¿Cómo estoy acompañando? ¿Desde dónde lo estoy haciendo?
Se trata de mirarnos como sociedad, de no ignorar el sufrimiento ajeno y más que reprochar o emitir un juicio sobre lo que está sintiendo otra persona, es, hacerme presente, interesarme verdaderamente por alguien...
Esa pregunta: ¿Cómo estás? Tan rutinaria, tan vacía muchas veces ¿Es real?
Realmente quieres saber ¿Cómo estoy?
¿Realmente puedo encontrar un descanso contigo para expresarte lo más profundo de mi? ¿Te interesa?
Cuántas personas están a lado de nosotros y están sufriendo en silencio, para esto, ya no hay edades... Niños, adolescentes, adultos
Todos pueden estar siendo presas de su depresión y tú no lo sabes o sí, pero lo minimizas, lo ignoras... Por que lo ves... Feliz, normal, hacer su vida.
Me cuestiono demasiado el proceder como SERES HUMANOS, el aislamiento nunca debería ser una opción en una escuela, en un hogar, en una comunidad.
¿Qué está pasando con esa niña, con ese adolescente que ves todo el tiempo solo?
¿Por qué nadie se da cuenta? ¿Acaso no vemos?
Hoy en mi maleta de la clase traía a Olán... Y ese abrazo de ese peluche para mis pacientes con depresión crónica... Les devolvió la vida... HOY.
Ojalá tú, ojalá yo, ojalá todos nosotros... Seamos un Olán para las personas que nos rodean.
Ojalá nadie tuviera que elegir morir ❤️🩹