25/02/2026
Pensamientos acelerados.
Sensación de peligro constante.
Dificultad para dormir.
Tensión en el cuerpo.
No estás exagerando.
No estás “loco”.
Tu sistema nervioso está intentando protegerte.
Pero vivir en alerta permanente no es vida.
En terapia aprendemos a escuchar esa alarma, regularla y recuperar el control.