31/12/2025
La mujer que no es muy cercana a su propia familia no es fría, ni mala, ni orgullosa.
Es una mujer que aprendió a poner límites donde dolía, que entendió que la paz también se elige, aunque haya ciertos DUELOS a superar, aunque la critiquen, aunque aparentemente nadie la entienda.
Esa mujer creció escuchando y sintiendo cosas que la marcaron, eligiendo callar para no pelear, y hasta soportando actitudes que la lastimaban… hasta que un día dijo “basta”.
Y ese día NO se volvió mala. Se volvió FUERTE.
No anda buscando culpables; anda buscando tranquilidad y quizás es la que AMA MÁS a aquellos que no la "entienden".
No está enojada ya, ya no guarda rencor; guarda su energía para quien sí la valora.
No se alejó porque quiso, se alejó porque se cansó de ser siempre “la fuerte”, “la madura”, “la que aguantaba todo”.
La mujer que no es tan cercana a su familia no se está quedando sola… está SANANDO, está creciendo, está protegiendo su corazón e INVIRTIENDO su amor en donde sí verá frutos de CORRESPONDENCIA a corto y largo plazo.
Quien REALMENTE conoce y RECONOCE su verdad, sabe que detrás de la aparente distancia hay simplemente una historia, nunca maldad.
La familia no es quien te toca… sino quien te cuida, tenga o no tu misma sangre, en ciertos casos la familia es elección amorosa y no asignación consanguinea con obligatoriedad social. 💛✨