12/04/2026
Históricamente, obligarnos a encajar en el molde de lo “normal” solo ha servido para señalar, estigmatizar y patologizar a quienes viven o sienten de forma distinta. Reconocer que se puede tener salud mental sin ser “normal” (y viceversa) es el primer paso hacia una mirada mucho más ética, humana y compasiva del sufrimiento psíquico.
No se trata de ser normales, se trata de estar bien con nuestra propia existencia.
Te leo en los comentarios.