25/11/2021
Un cuento homeopatico para niños. LA RATITA QUE COMIO RUTA EN CASA DE DOÑA TITA. A través de una hendidura en la pared de la calle,una pequeña ratita se introdujo a una casa por el hoyo que se había abierto para arreglar una tubería,por unos días está fue su guarida. Por la mañana,la pequeña ratita movía sus patitas delanteras para llevarse a su boca,unos pedacitos de plástico de una bolsa que había mordido,a la vez que removía y relamia sus largos bigotes. Durante el día,la ratita no salía para nada,Doña Tita,una anciana de débiles y cansados pasos,pelo rizado,gruesos lentes y de setenta años, medio sorda y medio ciega, pues tenía ya cataratas en sus ojos,no se daba cuenta de las tropelías que hacía la ratita durante la noche,era incansable este diminuto roedor,por todos lados de la casita caminaba y corría,por la sala,el comedor,la recamara,el patio. Los ruidos que durante lo noche producía la ratita por subirse a la alacena buscando que comer,pues tenía hambre,escondiase también dentro de la estufa,como es costumbre de las ratas-,en el trinchador,hasta arriba de la cama de Doña Tita para comerse las surrapas que dejaba al comer,gran energía tenía la joven ratita. Un día,la ratita en su andar,se topo con un frasco de glóbulos homeopaticos,de Ruta graveolens,que tomaba Doña Tita para sus dolencias de huesos y músculos,y que también le servían para su vista cansada,con este medicamento,se le calmaban sus achaques y malestares por un buen rato del día,lo que le permitía hacer sus quehaceres domésticos. La ratita,en la oscuridad,se acercó al frasco de Ruta,sin testigos,observo que el frasco que estaba tirado en el suelo,se encontraba abierto,la tapita a un lado,así como algunos globulitos tirados del medicamento,le dió un fuerte olor a alcohol,e hizo un gesto de desagrado,por un momento se sintió embriagada,pero rápidamente se le pasó,comió entonces los globulitos que se hayan en el suelo,y como pudo,se llevó rodando con sus patitas delanteras ,el frasquito de glóbulos de Ruta,derribandolo primero,dejando a su paso,más diminutos glóbulos del número cuarenta del medicamento homeopatico,los cuales empezó a comer uno a uno,se dió un gran banquete,se limpio sus bigotes,le habían gustado mucho.los globulitos de lactosa,de azúcar de leche,y se los engulló,después metió como pudo,el resto del frasco con glóbulos,dentro del hoyito de la pared que era su escondite,y en dónde permanecía la mayor parte del día. La ratita se había tomado la medicina homeopática de Doña Tita,a los pocos minutos de haberse terminado de comer los globulitos,la traviesa ratita empezó a sentir una sensación de bienestar que nunca antes había sentido comiendo algo,se sintió más fuerte,más animosa, más optimista,más sonriente,!caray!,exclamó sorprendida,esto si que es bueno,los dolores que tenía en sus cuatro patitas,por haber subido anteriormente muchas paredes,habían desaparecido,noto además,que su vista había mejorado más ,ya no sentía sus ojos cansados de tanto mirar durante las noches a oscuras,ya de por sí,toda su familia tenía fama de tener buena vista. La ratita duro varios días tragándose los glóbulos restantes que habían quedado en el frasco que no encontraba Doña Tita,subió de peso,ya casi no cabía en su agujero,estaba contenta,feliz,hasta que llegó el día en que a la ratita que comió Ruta en casa de Doña Tita,se le terminaron los glóbulos,los dolores de sus patitas,le volvieron,su vista desmejoró tanto,un día,Doña Tita cansada de la ratita,antes de irse a dormir,decidió ponerle una trampa,una jaulita,con un pedacito de queso que les gusta mucho a las ratas,para atraparla y al mover el anzuelo,tratando de comerse el queso,la puerta de la jaulita en forma de cárcel,se cerró,dejando a la ratita por fin atrapada ,la ratita estaba asustada,subía y bajaba desesperadamente tratando de encontrar una salida de su prisión. Al día siguiente,al levantarse,Doña Tita se alegró de que la ratita que andaba haciendo maldades en su casa,había caído en la trampa. Cómo Doña Tita era partidaria del amor por todos los animales del planeta y de la naturaleza,sentía feo sacarla y matarla o ahogarla dentro en una cubeta con agua,fue entonces que prefirió llevarse la jaulita con todo y ratita,ya lejos de su casita,Doña Tita abrio la puertecita para que la ratita se fuera por ahí,a dar guerra a otro lado,quedó liberada,se fue corriendo.... Así terminó la historia de la ratita que comió Ruta en la casita de Doña Tita. FIN.