25/04/2025
El duelo es un proceso emocional que vivimos tras una pérdida significativa, especialmente la muerte de un ser querido, pero también puede aparecer ante otras pérdidas (una relación, el trabajo, la salud, etc.).
TIPOS DE DUELO
Duelo normal o no complicado
Es el proceso esperado, donde la persona transita el dolor de forma progresiva, con altibajos, pero logra adaptarse con el tiempo. Incluye fases como negación, ira, tristeza y aceptación.
Duelo anticipado
Se da antes de que ocurra la pérdida, por ejemplo, cuando alguien cuida a un familiar con enfermedad terminal. Se empieza a procesar el duelo mientras la persona aún está viva.
Duelo complicado o patológico
Aquí el proceso se estanca o intensifica. Puede incluir síntomas intensos y prolongados como depresión severa, culpa excesiva o negación persistente. Requiere atención psicológica profesional.
Duelo crónico
La persona no logra adaptarse a la pérdida, y el duelo se extiende mucho más de lo habitual. Puede durar años con síntomas intensos.
Duelo retrasado
Se presenta cuando, por diferentes motivos (falta de apoyo, responsabilidades, etc.), la persona “bloquea” o posterga su dolor. El duelo puede aparecer de forma abrupta tiempo después.
Duelo inhibido
Se reprime la expresión del duelo, ya sea de forma consciente o inconsciente. La persona aparenta estar bien, pero somatiza o desarrolla síntomas físicos o emocionales.
Duelo ausente
Se muestra una aparente falta total de reacción ante la pérdida. A veces está ligado a mecanismos de defensa fuertes o a duelos no reconocidos socialmente.
Duelo desautorizado o no reconocido
Sucede cuando la sociedad o el entorno no valida la pérdida (como el fallecimiento de una expareja, una mascota, un ab**to, etc.). Esto complica el proceso porque la persona no recibe apoyo o reconocimiento.