30/10/2025
Recientemente se conoció de un caso muy triste: una adolescente procedente de Nagarote perdió la vida en circunstancias que aún se están investigando. Situaciones así nos sacuden, nos hacen detenernos y preguntarnos: ¿qué estamos haciendo para cuidar la salud mental de nuestros jóvenes?
🧠 ¿Por qué debemos estar atentos al suicidio adolescente?
El suicidio no es solo un problema lejano o de otros países. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), ocurre más de 700 000 muertes al año y es una de las principales causas de muerte en jóvenes.
Esto nos dice que el dolor, la desesperanza y las ideas suicidas pueden tocar vidas que parecen “normales”.
🔍 Señales que pueden alertar
Aquí algunos indicadores que no debemos ignorar:
Frases como “ya no puedo más”, “todos estarían mejor sin mí” o “¿para qué seguir viviendo?”.
Aislamiento repentino, dejar amigos o actividades que antes disfrutaba.
Cambios abruptos en el sueño o el apetito.
Pérdida repentina de interés o baja en el rendimiento escolar.
Conductas de riesgo o autolesiones (cortes, quemaduras, exposición a peligros).
🤝 ¿Cómo podemos ayudar desde lo cotidiano?
Hablemos con los jóvenes sin juzgar, con los oídos y el corazón abiertos.
No evitemos la palabra “suicidio” si la situación lo exige: ser directos puede salvar una vida.
Validemos sus sentimientos: decir “entiendo que esto es muy duro para ti” abre espacios de confianza.
Establezcamos entornos más seguros: en casa, en la escuela, en la comunidad. Promovamos que los jóvenes sepan que pedir ayuda no es debilidad.
Si hay señales graves o una crisis, no espere: busque apoyo profesional de inmediato.
🌱 Un llamado a la acción
Si eres padre, madre, tutor, educador o simplemente una persona que se preocupa: tu presencia, tu escucha y tu acción pueden marcar la diferencia.
Te invito a conocer más, a compartir esta información y, sobre todo, a actuar.
📲 Si necesitas apoyo profesional, agenda tu cita conmigo por WhatsApp: 8967 2200. Estoy aquí para acompañarte.