18/11/2025
Pasó más de 30 años estudiando una sola molécula —la insulina— átomo por átomo. A pesar de la artritis que afectaba sus manos, proporcionó a la medicina el mapa estructural que permitiría salvar millones de vidas. Es la única mujer británica que ha recibido el Premio Nobel de Química.
Oxford, 1934.
Una joven química, Dorothy Crowfoot, observaba un pequeño cristal de insulina mediante un aparato de cristalografía de rayos X. Intentaba visualizar algo que nadie había logrado antes: la disposición exacta de los átomos de la molécula que resulta esencial para las personas con diabetes.
La tecnología aún era limitada. Los cálculos requerirían décadas. Y Dorothy comenzaba a sufrir síntomas de artritis reumatoide, que con el tiempo afectaría gravemente la movilidad de sus manos.
Aun así, comenzó su trabajo sobre la insulina, un proyecto al que dedicaría los siguientes 35 años.
UNA ARQUITECTURA INVISIBLE
Dorothy Hodgkin no descubrió nuevas moléculas; realizó algo igualmente decisivo: reveló su estructura.
Mediante cristalografía de rayos X —que consiste en enviar rayos X a través de un cristal y analizar el patrón resultante— podía determinar la posición tridimensional de los átomos.
Aunque el principio parece simple, el trabajo era extremadamente complejo.
Cada patrón exigía miles de cálculos matemáticos. Antes de los ordenadores modernos, esto implicaba años de trabajo manual. Un único error podía requerir rehacer meses de análisis.
Dorothy tenía una paciencia excepcional y una notable capacidad para interpretar patrones que resultaban incomprensibles para la mayoría.
PENICILINA: UN AVANCE EN TIEMPOS DE GUERRA
En 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, Dorothy fue llamada a trabajar en un proyecto urgente: determinar la estructura de la penicilina.
Aunque ya se utilizaba en medicina, su producción era limitada y la falta de conocimiento sobre su estructura molecular dificultaba el desarrollo de métodos más eficaces.
Tras tres años de trabajo, en 1945 logró describir la estructura de la penicilina, identificando el anillo beta-lactámico esencial para su función. Este avance facilitó su producción y modificación, contribuyendo al tratamiento de infecciones y salvando numerosas vidas.
VITAMINA B12: TRANSFORMAR UNA ENFERMEDAD MORTAL
En 1948, Dorothy comenzó a estudiar la vitamina B12, cuyo déficit provoca anemia perniciosa. Antes del descubrimiento de la B12 y su uso terapéutico, esta enfermedad solía ser mortal.
El análisis estructural de la vitamina B12 fue uno de los más complejos realizados hasta entonces. Tras ocho años de trabajo, en 1954 publicó la estructura completa: un átomo de cobalto en el centro de una compleja molécula de corrina. Este descubrimiento permitió mejorar la comprensión y el tratamiento de la enfermedad.
INSULINA: TREINTA Y CINCO AÑOS DE DEDICACIÓN
La molécula más importante en la carrera de Dorothy fue la insulina.
Comenzó a estudiarla en 1934 y no completó el análisis hasta 1969, después de décadas de avances tecnológicos y metodológicos.
La insulina, compuesta por 51 aminoácidos organizados de forma muy precisa, requería herramientas que no existían cuando ella inició el proyecto. A pesar de los retos personales y profesionales, continuó investigando durante años.
Finalmente, en 1969 publicó la estructura completa de la insulina. Este trabajo abrió el camino para la producción de insulina sintética y mejoró de manera significativa la comprensión del tratamiento de la diabetes.
Dorothy Hodgkin dedicó a esta molécula más tiempo del que abarcan muchas carreras científicas completas. Su trabajo sigue siendo un pilar fundamental de la bioquímica moderna.