14/05/2021
Sabias qué hay una asociación entre infecciones de vías urinarias e infecciones va**nales 🤔
De hecho la uretra ( salida de o***a) y introito va**nal ( entrada de la va**na) están muy cerca a 1 centímetro de distancia
De hecho una vez una paciente me pregunto si orinábamos por la va**na 😳
Hoy vamos a hablar de cómo prevenir infecciones ruinarías a repetición dado que el consumo de antibióticos de forma recurrente para esto, afecta tu va**na y puede provocarte infecciones y también por cercanía puede existir paso de bacterias de una área a la otra por contaminación
Se considera ITU (Infecciones del Tracto Urinario) recurrente cuando existen al menos tres episodios en el último año o dos en los últimos 6 meses.
Más del 20% de las mujeres no embarazadas con infección urinaria experimentarán una recurrencia.
De éstas, el 80% serán debidas a reinfección (nueva infección) y el 20% a recidiva.
Escherichia coli es el agente infeccioso más frecuente en mujeres, sobre todo jóvenes.
Esta bacteria forma parte de la flora comensal del tubo digestivo y se elimina por las heces.
La microbiota f***l, perineal y uretral constituye el reservorio de las cepas de E. coli.
La cistitis se va a producir por contaminación de estas bacterias y de forma ascendente, existiendo una serie de factores del huésped predisponentes como la edad (más frecuente en mujeres postmenopáusicas), las condiciones anatómicas y fisiológicas del tracto urinario y los hábitos sexuales, el uso de cremas espermicidas, el embarazo y una historia de infecciones previas.
Factores predisponentes:
Consumo excesivo de alcohol.
Enfermedades que disminuyen las defensas.
Cansancio, estrés.
Infecciones de otras partes del aparato genitourinario (vaginitis).
Escaso consumo de líquidos.
Incontinencia urinaria.
Uso de prendas muy ajustadas.
Malformaciones o prolapsos uroginecológicos ( descenso uterino y cistocele: descenso de vejiga)
Por otro lado, la microbiota bacteriana va**nal normal, generalmente formada por especies del género Lactobacillus u otras especies formadoras de ácido láctico, ejerce un papel protector frente a las ITU.
Cuando por algún motivo la población bacteriana que forma la microbiota se altera y disminuye el número de Lactobacillus, la colonización por E. coli y otros uropatógenos aumenta, pudiendo producirse la infección de la vejiga e incluso ascender por los uréteres hasta los riñones.
PREVENCIÓN
ARÁNDANO ROJO O AMERICANO
El arándano rojo americano (Vaccinium macrocarpon Ait.) es un arbusto originario de Norteamérica.
Su fruto, una baya roja, ha despertado interés desde hace mucho tiempo por sus propiedades para la prevención de infecciones urinarias.
Además de proteínas, vitaminas y minerales, el fruto contiene ácidos orgánicos, proantocianidinas, antocianósidos, flavonoles y pectinas.
En un principio se pensó que la acidificación producida por estos ácidos era la responsable de la actividad antibacteriana del arándano.
Hoy se sabe que los compuestos responsables de su acción, previniendo la adhesión bacteriana al urotelio, son la fructosa y las proantocianidinas (PAC).
El zumo también reduce el colesterol total.
Las proantocianidinas de tipo A son las responsables de la actividad antibacteriana del arándano rojo al inhibir la adherencia de las bacterias Gram negativas a las células epiteliales de las vías urinarias y, además, facilitan la reconstrucción de la capa protectora de glucosaminoglicanos (con la que las PAC tienen similitud estructural) de la pared vesical, lo que a su vez evita que nuevos microbios puedan adherirse y colonizar de nuevo la vejiga.
Las proantocianidinas de tipo B, presentes en el té verde, en la uva o en el chocolate, están desprovistas de esta capacidad antiadherente.
El arándano rojo posee actividad antiadherente, dificultando que las bacterias, en especial E. coli, se fijen a las células epiteliales de la vejiga. Esta actividad está mediada por dos tipos de sustancias:
La fructosa, común en muchos zumos de fruta, que inhibe la adherencia de E. coli p-fimbriada tipo 1 (manosa sensible).
Las proantocianidinas tipo A que inhiben la adherencia de E. coli p-fimbriada (manosa resistente).
El uso del arándano rojo en la prevención de cistitis recurrentes se ha extendido en los últimos años.
De la utilización del zumo se ha pasado al empleo de cápsulas o tabletas con una dosis estandarizada que hacen que su uso sea más efectivo y más seguro.
También se consigue un mayor cumplimiento que es el principal problema, ya que muchas pacientes abandonan el tratamiento tras unos meses.
Los arándanos pueden disminuir el número de infecciones urinarias sintomáticas en mujeres jóvenes.
VITAMINA C:
El efecto antiadherente del arándano se ve reforzado en ambiente ácido por lo que su asociación con vitamina C podría mejorar su rendimiento.
Los medios ácidos dificultan la proliferación bacteriana y el ácido ascórbico -o vitamina C- actúa como acidificador del medio urinario cuando se excreta a través de la o***a
Así que a tomar jugo de arándano y cítricos que contienen vitamina C así como abundante agua para prevenir infecciones