09/01/2026
La psicoterapia no consiste en activar fuerzas misteriosas, energías ocultas ni en “reconectar” con personas del pasado o fallecidas desde un plano interno. Ese tipo de planteamientos pertenecen al ámbito del esoterismo, la superstición o el ocultismo, no al de la intervención terapéutica basada en conocimientos objetivos y pertinentes.
La psicoterapia es, fundamentalmente, un proceso de aprendizaje y comprensión. Implica la adquisición de nuevas perspectivas para realizar ajustes más realistas en la forma de pensar, la toma de decisiones orientadas a la construcción de hábitos más funcionales, el entrenamiento de nuevos repertorios de conducta y la ampliación de la libertad personal para elegir y actuar de manera más consciente.
Todo este proceso se sostiene en una relación humana auténtica, presente y actual entre terapeuta y cliente, que constituye el eje central del cambio terapéutico.