18/12/2025
Vivimos siempre esperando.
- Que nos hablen bonito
- Que nos prioricen
- Que nos traten con respeto,
- Que nos reconozcan.
Esperamos que la gente nos quiera como nosotros quisiéramos, que nos traten como creemos que merecemos…Y cuando no pasa… nos frustramos, nos decepcionamos.
Y ahí empieza el ciclo de dolor:
- "¿Por qué me tratan así?"
- "¿Qué hice para merecer esto?"
La realidad es que: La gente no siempre te da lo que mereces... Te da lo que puede. Lo que tiene. Lo que aprendió a dar. A veces te dan desde su carencia, desde sus heridas, desde sus propias luchas y conflictos internos, esto también significa que lo que hacen no siempre es personal, pero tampoco estás obligado a aceptarlo, justificarlo… o quedarte.
Lo que mereces, no te lo da nadie… Te lo das vos mismo.
Entonces: con esta vida que tienes hoy, ¿qué te estás demostrando a vos mismo?
- ¿Te estas dando la salud que mereces?
- ¿Te estás tratando con el respeto que mereces?
- ¿Te abrazas, te castigas, te condenas o te comprendes?
- ¿Te das espacio y haces pausas para recargar energía y continuar?
- ¿Respetas tus límites?
- ¿Ya hiciste las pases con vos... Ya te perdonaste?
- ¿Puedes decir “No” cuando necesitas protegerte de algo que no quieres hacer o aceptas para quedar bien con los demás aunque eso signifique traicionarte?
No sos responsable de cómo te criaron, de lo que otros te hicieron, de las heridas que te dejaron... Pero sí sos responsable de sanar esas heridas y de cómo eliges vivir hoy, de cómo te tratas ahora.
Y sí, cuesta...
Porque nadie nos enseña a cuidarnos con ternura. A la mayoría nos enseñaron a rendirnos, a aguantar, a agradar, a soportar lo que sea con tal de no estar solos.
Si algo tiene que cambiar, que empiece con vos. Empieza por darte el trato que siempre quisiste recibir... Ahí comienza todo.
Toma el control de lo único que puedes controlar: tus palabras y tus acciones.
- Elegí ser coherente con vos mismo.
- Cuídate: evita riesgos (personas, lugares, actitudes, hábitos) que sean un peligro en tu vida
- Habla con claridad.
- Elegí tus relaciones con conciencia, no por necesidad.
- Dala valor a tu palabra: "Sí" significa "Si", "No" significa "No".
- Asumí las consecuencias de tus decisiones.
Eso es vivir con responsabilidad personal.
¿Quieres una vida distinta? .... Entonces actúa distinto.
No sigas esperando que te valoren si vos mismo no estás valorando tu bienestar.
́ndelestrés