29/03/2026
Aún recuerdo a mi yo del 2019 buscando una clase de yoga para principiantes en YouTube. Quería mejorar mi postura porque soy alta y estaba encontrando algo que me aliviara los dolores de espalda.
Ahí andaba preguntando “¿qué puedo hacer para mejorar mi postura y quitarme estos dolores por ser tan jorobada?”, y las personas me decían: yoga, yoga, yoga. Y a mí me parecía tan aburridooooo que me resistía a probarlo 😂
Fue hasta la pandemia que tenía demasiado tiempo para hacer cosas que empecé a husmear en YouTube algunas clases y decidí iniciar a practicar. Aún recuerdo lo que dije tras mi primera clase online con Elena Malova, “wow, que bien me siento”.
Sin darme cuenta, inicié de forma disciplinada a practicar todos los días, y así pude observar que anímicamente me sentía muchísimo mejor. Menos ansiosa, menos deprimida, más en calma, sintiendo mi cuerpo más ligero, teniendo más control de él. (Yo antes me pegaba en todos lados, con todos los muebles de una casa)
Fue tanta mi curiosidad que decidí estudiar mi primera formación en el 2023 para ser profesora de yoga. Al inicio no estudié pensando en dar clases, lo que yo quería era profundizar en esa práctica que tanto bien me había hecho.
Además de estudiar y profundizar en esta disciplina, también sané muchísimos traumas que tenía alojado en el cuerpo y que nunca los había removido o puesto atención. Recuerdo haber llorado en toditas las posturas de apertura de pecho, uuuf, como persona con tendencia depresiva el abrir el pecho a nivel corporal fue algo muy significativo.
Agradezco de corazón a cada uno de mis profesores, esos que me han inspirado a través de su ejemplo, esos quienes me han ayudado a comprender más el yoga a un nivel más profundo. Gracias a esta práctica tan hermosa que le ayuda a todo mi ser a estar en un mejor balance emocional, físico y mental ✨💜