14/05/2020
Es lo más probable. Si no cambiamos nuestros hábitos sanitarios y comenzamos a ser más responsables con nuestras vidas, el virus nos puede atacar ahora o lo hará después. Todo lo que hemos aprendido para la prevención del coronavirus, si lo mantenemos como práctica de vida, incidirá favorablemente en el futuro, para otro tipo de enfermedades respiratorias, las enfermedades diarreicas y otras más. Si aprendemos de esta experiencia sin mentir, sin exagerar, sin descuidarnos y sin hacernos más especialistas que los especialistas, saldremos globalmente favorecidos.
Las medidas no bien pensadas, apresuradas, mal calculadas, podrían en un futuro muy cercano provocar más daño que el propio coronavirus. DEBEMOS PROCURAR HOY LA MENOR CANTIDAD DE VICTIMAS POR EL CORONAVIRUS Y DEBEMOS PROCURAR MAÑANA LA MENOR CANTIDAD DE VICTIMAS POR HAMBRE. El equilibrio entre lo sanitario y lo económico es difícil, es un reto enorme. No hay buena economía con mala salud y no hay buena salud con mala economía. NO SE TRATA DE EXIGIR MEDIDAS EXTREMAS SOLO PORQUE A MI NO ME AFECTARÁN, SE TRATA DE VELAR POR EL BIEN COMUN. NO TODOS ESTAMOS IGUALMENTE POSICIONADOS EN ESTE INJUSTO Y CRUEL MUNDO.
Es nuestro deber como cristianos y revolucionarios pensar más allá de nuestro propio ser. Amar al prójimo es ser solidario y eso pasa por despojarnos de la envidia, la maldad y de la indiferencia.
ESTE PUEBLO NOBLE SABRÁ NUEVAMENTE SALIR VICTORIOSO.