15/02/2026
PODER E IMAGINARIO SOCIAL
¿Qué manitene unida a una sociedad? ¿Cómo se producen nuevos sistemas de significación colectiva? La unidad de la sociedad se mantiene a través de la consolidación y reproducción de sus producciones de sentido; el Imaginario Social, sentidos organizadores que sustentan la institución de normas, valores y lenguaje , por los cuales una sociedad puede ser visualizada como totaliddad.
La institución de la sociedad produce individuos, quienes, a su vez, están en condiciones de reproducir dicha sociedad. En tal sentido, la institución de una sociedad está hecha de múltiples instituciones particulares que hacen que una sociedad sea tal cual es.
Dentro del Imaginario Social se presenta una doble dimensón, por una parte; su capacidad de conservar lo instituido y por otra tiene la potencialidad instituyente de transformación, da cuenta de la complejidad de análisis necesaria para la elucidación de estas cuestiones y además sitúa la dimensión de la producción de significaciones colectivas como una temática inseparable del problema del poder.
La historia ha enseñado sobre las diferentes estructuras en las que el poder ocupa un lugar central en el cuadro de la vida social, tales como el reparto del poder, la distribución de jerarquías las prácticas y sistemas que ha legitimizado. Esto ha provocado que el análisis del poder haya encontrado importantes dificultades al intentar elaborar teorías unitarias y sistemáticas de tan complejo fenómeno y de su funcionamiento en la sociedades. Las dificultades no son menores cuando su indagación se centra en grupos focalizados como la familia, la escuela u otras instituciones.
Así que, ubicar la naturaleza social de poder supone cuestionar la inscripción de sus dispositivos, es decir, en la organización de una sociedad y sus intituciones y la introyección de la subjetividad de hombres y mujeres. Este cuestionamiento, también supone indagar cómo operan en tal regisro las tecnologías sociales de manipulación de los deseos, temores, esperanzas, anhelos y amenazas.
Tal como lo menciona Foucault, el poder como dispositivo permite articular cuestiones generales de su ejercicio como el carácter social de su estructura, modos en que opera, tácticas y estrategias que ponen en acto los grupos que lo controlan, con análisis más puntuales sin perder de vista las ramificaciones en el conjunto del universo social. Es decir, que la incorporación de una mirada microfísica del poder permite abrir visiblemente a estrategias de un campo micro, pero también exige análisis de las conjunciones, de las complicidades y mediaciones entre macro y micropoderes.
Si los actos de fuerza producen poder, a partir de allí el discurso del orden y el Imaginario Social consolidan las condiciones reproductivas del poder producido; es decir, grantizan la continuidad del poder conquistado. Discurso del orden e imaginario social, en realidad transforman la fuerza en verdadero poder en tanto cohesionan las tensiones sociales y aseguran la presencia del poder aun cuando la fuerza ya esté ausente.
Asimismo, los dispositivos de poder exigen como condicionamiento y la reproducción del poder no sólo de sistemas de legitimación, enunciados, normativas y reglas de justificación, sanciones de las conductas no deseables, o sea los discursos del orden, sino tamabién prácticas extradircursivas; necesita de soportes mitológicos, emblemas, rituales que hablen a las pasiones y en consecuencia disciplinen los cuerpos.
Este universo de significaciones, el Imaginario Social, hace que el poder marche haciendo que los miembros de una sociedad enlacen y adecuen sus deseos al poder, que sus instituciones se inscriban en el espíritu de los hombres y mujeres; hace que los conscientes e inconscientes se pongan en fila. Más que la razón, el imaginario social interpreta a las emociones, voluntades, sentimientos, sus rituales promueven las forma que adquirirán los comportamientos de agresión, de temor, de amor, de seducción que son forma en que el deseo se anuda al poder. Tal vez sería más apropiado decir que son las formas en que los deseos se anudan a los poderes que pueden entraren el juego en una situación dada. Suministra esquemas repetitivoss, crea marcos de preceptos y pone en conexión regularidades de los comp0ortamientos con los fines y metas del poder; la función de Imaginario Social es fundir y cincelar las llaves de los cuerpos para el acceso a la ley y la continuidad y reproducción del poder.