10/02/2026
Esta semana atendimos a un paciente joven, deportista, sin enfermedades conocidas, que acudió a consulta porque deseaba ser papá. Su estudio seminal mostró azoospermia, es decir, ausencia total de espermatozoides. No había antecedentes genéticos, infecciones ni cirugías; el dato relevante fue el uso de testosterona inyectada recomendada en el gimnasio para mejorar masa muscular y energía 💉.
Es importante saber que el testículo no solo produce testosterona, también fabrica espermatozoides mediante un proceso llamado espermatogénesis, el cual tarda aproximadamente 74 días ⏳ y depende de una comunicación hormonal precisa entre el cerebro, la hipófisis y el testículo.
Cuando se administra testosterona externa, el cerebro interpreta que ya existe suficiente hormona en la sangre y bloquea la señal hacia el testículo 🚫; al desaparecer esa señal, el testículo se “apaga” y la producción de espermatozoides se detiene completamente. En la práctica, la testosterona sin supervisión médica funciona como un anticonceptivo masculino.
Muchos hombres la utilizan para aumentar masa muscular, energía o rendimiento físico, sin saber que puede provocar azoospermia, disminución del tamaño testicular e infertilidad temporal, e incluso prolongada. La recuperación es posible en algunos casos, pero requiere reiniciar el sistema hormonal y esperar nuevamente varios meses para que vuelva la producción espermática. La fertilidad masculina también debe cuidarse 👨⚕️.
En UR Managua realizamos evaluación integral del factor masculino; un estudio oportuno puede evitar años de angustia reproductiva.