06/05/2026
*El eterno estudiante*
Recuerdo cuando empecé a estudiar medicina general a los 18 años. De 8 a 4 pm iba a la universidad y en mi casa me esperaban alumnos de mi querido Colegio Alemán, pues daba reforzamiento de inglés, matemáticas y física en alemán, además de ese idioma. A las 6:30 pm empezaba a estudiar lo de mi carrera y así pasaba hasta las 8:30 pm. Me dormía a esa hora y me levantaba a las 2-3 am, para continuar estudiando. Cuando tuve carro, daba clases a domicilio. El cansancio me abrumaba, pero era buen dinero. Cuando hacía turnos en el internado era peor, porque entraba a las 7 am de un día y salía hasta las 3 pm del día siguiente y aún así tenía que dar clases a mis alumnos y encima estudiar para la prueba o seminario del día siguiente. A veces nos reuníamos en la casa de mi amiga Fernanda y eso hacía más amenos los días y las investigaciones. Mi grupo y yo siempre fuimos los mejores alumnos. Mi amiga Darling Ruiz fue el primer lugar en medicina general (hoy Neumóloga intensivista en Estados Unidos ♥️), yo en segundo lugar y en tercer lugar mi amiga Fernanda Pérez, una dermatóloga próspera y la única experta en tricología de Nicaragua (trasplante de pelo)♥️. Éramos más de 180 estudiantes. En ese tiempo no se hablaba de endometriosis. No recuerdo haber estudiado eso. Se sabía poco, los tratamientos quedaron a medias y eso tuvo consecuencias en las pacientes, aún décadas después. Cuando estudié Ginecología, me gradué como la mejor alumna de todas las especialidades médicas y quirúrgicas de la UNAN Managua y UNAN León, entre 286 médicos, cirujanos, internistas, ginecólogos, urólogos, pediatras, etc. También fue una época dura. Aunque si se mencionó la endometriosis un poco más y tuve a los mejores maestros, todavía faltaba camino por conocer acerca de esta enfermedad. Fue al estudiar en México cuando profundicé acerca de esto, porque a la mitad de las pacientes les afecta su fertilidad. Ahí recibí mención honorífica. Aún así, lo que hoy se sabe, en dos años ya quedó obsoleto. Por eso hay que estudiar y estudiar y nos convertimos en los eternos estudiantes. Estoy inscrita en el I Diplomado de Endometriosis de Flasog, la Federación Latinoamericana de Sociedades de Ginecología y Obstetricia, porque yo debo saber cómo abordan la endometriosis en Latinoamérica y el mundo. Me alegra saber que hay más de 300 médicos inscritos y espero y tengo fe que hay muchísimos de Nicaragua. Los martes de 6 a 7 pm ya saben dónde estaré: recibiendo el diplomado en línea. ¿Por qué lo hago? Por las pacientes, porque si, siempre me acuerdo de cada una de ellas y a veces me despierto en la noche, en la madrugada, pensando cómo les irá y pido por ellas, para que cada día sea un día sin dolor.