17/01/2026
La hemorragia postparto (HPP) es una complicación médica que puede producirse tras el parto (durante las primeras 24 horas y hasta las 6 semanas tras el alumbramiento) y que constituye una verdadera emergencia médica, ya que, en los casos más graves, pone en juego la vida de la madre. Se estima que la HPP se da en alrededor del 5% de los partos, lo que significa que se da tras uno de cada veinte nacimientos.
“La hemorragia posparto requiere de una intervención rápida para proteger la vida de la madre, por eso es primordial su manejo multidisciplinar (ginecólogos, obstetras, radiólogos intervencionistas, radiólogos, anestesistas, intensivistas). Esto permite no sólo tratarla de forma rápida y eficaz, sino también anticiparse a ella y planificar su manejo incluso antes de que este problema aparezca, eligiendo el método más óptimo y seguro para las pacientes de una forma coordinada y eficaz”, explica la Dra. Laura Paúl Ferrer, radióloga intervencionista del Consorcio Corporación Sanitaria Parc Taulí de Sabadell (Sabadell, en Barcelona).
Cuatro causas habituales de la hemorragia posparto
Según señala la miembro de la Sociedad Española de Radiología Vascular e Intervencionista (SERVEI), existen cuatro causas habituales de la hemorragia posparto, conocidas en el argot médico como ‘las 4T’.
1) Por un lado, el tono, la atonía uterina, que es la causa más frecuente
2) Por otro, el trauma (los desgarros en el canal del parto, los hematomas, la ruptura uterina, etc.) derivado de los partos instrumentales, los desgarros, o las cesáreas
3) En tercer lugar, el tejido, es decir, la retención de restos placentarios o las placentas anómalas
4) Y por último, la trombina o alteraciones de la coagulación preexistentes o adquiridas.
Uno de cada veinte partos acaban con una hemorragia posparto