10/09/2025
La prevención comienza con pequeños gestos. Una palabra, una escucha, un abrazo… pueden ser la luz que alguien necesita. Tu vida y la de los demás tienen un valor infinito.
Algunas recomendaciones:
- Habla del tema sin miedo. Romper el silencio salva vidas.
- Escucha con empatía. A veces no hace falta aconsejar, sino acompañar.
- Detecta señales de alerta. Cambios de ánimo, aislamiento o frases de desesperanza son importantes de atender.
- Ofrece apoyo práctico. Un mensaje, una visita o acompañar a una cita marcan la diferencia.
- Fomenta redes de apoyo. La soledad incrementa el riesgo, los vínculos lo reducen.
- Promueve hábitos de autocuidado. Dormir bien, alimentarse de forma saludable y ejercitarse fortalecen la salud mental.
- Invita a buscar ayuda profesional. Psicólogos, psiquiatras o consejeros especializados pueden brindar herramientas efectivas.
- Habla de esperanza. Recordar que el dolor es temporal y que siempre hay nuevas oportunidades.
- Recuerda el valor espiritual. Confiar en Dios y en Su amor puede dar fuerza en medio del dolor.
- Comparte líneas de ayuda. Facilita contactos de emergencia en tu país para quien lo necesite.