28/05/2022
✅ HIPERTENSIÓN ARTERIAL REFRACTARIA O RESISTENTE.
🟡 La hipertensión refractaria se define como la ausencia de control de la presión arterial a pesar de un tratamiento adecuado, con al menos tres fármacos antihipertensivos en dosis plenas (uno de ellos diurético), en pacientes con un buen cumplimiento de la medicación antihipertensiva. El pronóstico de estos hipertensos (lesión de órganos diana y aparición de eventos cardiovasculares y renales) estará en función de las cifras de presión arterial que se consigan con el tratamiento antihipertensivo a lo largo del seguimiento, y del grado de control de otros factores de riesgo que con frecuencia se asocian a la afección.
cuando no se controla adecuadamente la hipertensión arterial, se aumenta significativamente los riesgos de accidente cerebrovascular, infarto agudo de miocardio, insuficiencia cardiaca y enfermedad renal crónica, condiciones que pueden llevar a tener severas secuelas de incapacidad y la muerte. Y si la hipertensión arterial es refractaria, el riesgo se multiplica. Denervación renal contra la HTA.
Para tratar la hipertensión arterial refractaria, anteriormente se hacía por medio de cirugía abierta, surgida en los años 50, al determinarse que los riñones juegan un papel importante en la regulación de la presión, por encargarse de controlar la cantidad de agua y sal en la sangre, afectando directamente a la cantidad de líquido dentro del sistema circulatorio. Pero este sistema de regulación en las personas hipertensas no funciona con normalidad, por lo que en la cirugía se hacía una gran herida y se retiraban todo los nervios del área del tórax y del abdomen que inervaban la zona renal y suprarrenal, recapituló Sotelo, pero indicó que aunque dio resultados positivos, en ocasiones se registraba importante morbilidad asociada, ya que por el exceso del bloqueo se reducía de manera excesiva la presión arterial y el paciente presentaba mareos e hipotensión.
En vista de estas complicaciones, surgió la “denervación endovascular”, que consiste en viajar por dentro de la arteria renal y con radiofrecuencia quemar las pequeñas ramas que están exclusivamente dentro de la arteria renal. Este procedimiento se hace generalmente en los servicios de cardiología intervencionista, pasando un catéter por la arteria ilíaca que llega hasta la arteria renal.