07/03/2021
Algunas veces he sentido que estoy en un callejón sin salida...
El estrés por el que pasamos los profesionales de la salud es muy intenso.
Los veterinarios llevamos a cabo un esfuerzo equiparable o hasta más exhaustivo que los profesionales de otros campos de las ciencias de la salud, pero somos muy maltratados por nuestros clientes. Cuando pasa lo inevitable y algún paciente no responde a la terapia o incluso fallece, nos llenan de culpas y de reclamos cuando en realidad estuvimos día y noche con el paciente hospitalizado, indagando las posibles causas y terapias; y la pérdida de nuestro paciente nos duele muchas veces igual que al propietario. No somos de piedra. Y, aparte de que ganamos mucho menos dinero de lo que se podría creer, hay algunos clientes que cuestionan nuestra pasión por atender a los animales argumentando que no deberíamos cobrar si en realidad los amamos... lamentable.
La mayoría de veterinarios hemos perdido amigos muy cercanos por suicidio. Y al momento que escribo esto, lamentablemente estoy seguro que algún colega en el mundo lo está haciendo.
Cifra impactante: al menos 1 de cada 6 veterinarios ha pensado en suicidarse. Muchos ya hemos pasado por esos pensamientos.
Estimados amigos: Si entre tus amistades en redes sociales tienes a alguien que trabaje en el campo de la Medicina Veterinaria, posiblemente hayas notado que están cambiando su foto de perfil que incluye la leyenda NOMV, con la Vara de Esculapio. Estas son siglas en inglés que significan "Not One More Vet" (Ni Un Veterinario Más) porque tenemos uno de los índices más altos de suicidio de cualquier profesión. Cuando ves a algún amigo o conocido cambiar su foto de perfil con estas siglas, generalmente es porque se han enterado de un colega más que ha sido vencido y se ha suicidado. Por favor sean amables con los trabajadores de Medicina Veterinaria, incluyendo recepcionistas, técnicos, ayudantes y doctores.
Las estadísticas indican que los veterinarios hombres tienen un riesgo de 1.6 veces de morir por suicidio, mientras que las veterinarias mujeres tienen un índice aún mayor, de hasta 2.4 veces. Y datos más recientes indican que el personal de apoyo son los que tienen el riesgo más alto.
¡Cuidémonos!