24/01/2026
🦵 ¿Qué es el lipedema?
El lipedema es una enfermedad crónica del tejido graso, no es obesidad común. Afecta casi exclusivamente a mujeres y provoca una acumulación anormal de grasa, sobre todo en piernas y, a veces, brazos, mientras que pies y manos suelen respetarse.
🔬 ¿Qué muestra la imagen (grasa normal vs grasa lipedémica)?
Grasa normal: células adiposas más uniformes.
Grasa lipedémica: grasa alterada, con nódulos, inflamación, edema (retención de líquido) y, con el tiempo, fibrosis.
Por eso esta grasa no se comporta como la grasa común.
🍽️ ¿Por qué el lipedema NO se quita con dieta ni solo bajando calorías?
Porque no es un problema de exceso de calorías.
En el lipedema:
El tejido graso está enfermo.
Hay inflamación crónica y alteración del drenaje linfático.
La grasa lipedémica no responde igual al déficit calórico.
👉 Una persona puede adelgazar en cara, tronco o abdomen, pero las piernas siguen igual. Esto no es falta de esfuerzo.
🧬 ¿Cuáles son las causas?
No hay una sola causa, pero se asocia a:
Predisposición genética
Cambios hormonales (pubertad, embarazo, menopausia)
Alteraciones en el tejido adiposo y linfático
No es causado por “comer mal” ni por sedentarismo.
⚠️ Signos y síntomas frecuentes
Aumento desproporcionado de piernas o brazos
Dolor al tacto
Sensación de pesadez
Hematomas fáciles
Empeora con el calor o al final del día
👉 Muchas personas pasan años sin diagnóstico.
🩺 ¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico es clínico, basado en:
Historia médica
Examen físico
Distribución típica de la grasa
No existe un análisis de sangre específico que lo confirme.
🛠️ ¿Cómo se trata (medicina basada en evidencia)?
El tratamiento es multidisciplinario y busca mejorar síntomas y calidad de vida:
Compresión (medias especiales)
Ejercicio de bajo impacto (caminar, nadar, bicicleta)
Drenaje linfático indicado por profesionales
Alimentación antiinflamatoria (no para “curar”, sino para ayudar)
En casos seleccionados, liposucción especializada para lipedema
📌 No tiene cura, pero sí tratamiento.
🧠 Mensaje clave
El lipedema no es obesidad, no es falta de voluntad y no se corrige solo con dieta. Reconocerlo evita culpas, diagnósticos erróneos y permite un manejo adecuado.