23/04/2026
DESDE EL CONSULTORIO
Llena tu vida
No estás triste por condena de fuerzas que escapan a tus decisiones y relaciones. El desánimo aparece cuando sucumbimos al síndrome de la vida vacía.
¡Llenémosla entonces¡ Hagámosla florecer. No hay recetas. Sí hay frentes que asegurar.
Vuele a invertir en la riqueza y profundidad de tus relaciones de familia, sella y celebra encuentros y manifestaciones con los que te aman.
Eleva los decibeles de tu fe en Dios, en ti, en tus sueños, en el mañana. Dale espacio a esta palabra en tu vida. Afirma, “Tengo fe”.
Llenemos nuestros días con un sentido, un propósito de vida que se amalgame con nuestros valores, talentos y el legado que quedará, incluso cuando ya no estemos.
Y finalmente, encuentra amigos que cruzarían un río por que estés mejor. ayúdalos y pídeles que te ayuden.
ACTÚA. PUEDES. PODEMOS.