12/01/2026
Bendiciones y Paz
Hay cansancios que no se quitan durmiendo.
Hay pensamientos que no nacen del alma.
Hay emociones que pesan como si algo se estuviera alimentando de vos.
En el camino espiritual se habla de las larvas astrales: parásitos energéticos de baja vibración que no piensan, no razonan, no planean… se alimentan.
Se adhieren al aura cuando la energía está debilitada, densa o fragmentada.
No son demonios.
No son entidades conscientes.
Son residuos energéticos que prosperan donde hay dolor sostenido.
¿Cómo se forman o se atraen?
Muchas veces no vienen de afuera.
Se gestan cuando el alma calla demasiado.
Pensamientos repetidos de miedo, culpa, enojo o tristeza profunda
Adicciones, excesos, conductas que drenan la fuerza vital
Vínculos tóxicos y ambientes cargados de conflicto o sufrimiento
Casas, lugares o historias donde el dolor no fue sanado
La energía se fisura… y algo se pega.
Señales sutiles de presencia energética
Cansancio extremo sin explicación
Sensación de estar “apagada” o drenada
Antojos compulsivos que te llevan a dañarte
Dolores físicos que migran y no encuentran causa
Pensamientos negativos que sentís que no son tuyos
Pesimismo constante, confusión, desconexión interior
No es debilidad.
Es saturación energética.
Mensaje del alma
Muchas veces la “larva astral” es el nombre espiritual de algo muy humano:
Estrés crónico
Dolor no expresado
Emociones reprimidas
Vidas vividas para otros y no para el alma
La sanación comienza cuando dejás de sobrevivir
Y empiezas a hablarte.
Si este mensaje resonó, no es casual.
Tu energía está pidiendo limpieza, orden y amor.
Sanar no es místico.
Es valiente.
Liberación espiritual y energética chamánica amplificada.
El proceso para eliminar todas estas larvas y cargas el mismo que te permitirá fluir en salud energética y emocional.
Te espero
Juan Calderon
Maestro Águila.