25/08/2013
Los mundos de los shipibo
Nuestro Mundo, Non Nete
El segundo espacio es Non Nete, en castellano, nuestro mundo. Es el mundo donde estamos nosotros, los seres humanos, los shipibo, el mundo donde están los animales que comemos, las diferentes plantas, los árboles, los minerales, las aves y cuantos seres vivientes existen. También hay espíritus y otros seres que no son tan humanos como nosotros. Por ejemplo, nosotros tenemos mucho temor a los espíritus de la lupuna y de la catahua (árboles). Al espíritu de la lupuna le decimos yoshirapa, que es un hombre endemoniado, monstruoso.
También hay el espíritu del bambú, que juega un papel muy importante porque los shipibo lo usamos como un element cortante, no hay otro material major para la guerra. Y luego, el espíritu de la ayahuasca, que es muy importante en este nuestro mundo, al igual el espíritu del tabaco, del toé y espíritus de los demás vegetales que nos curan de todo tipo de males. Al ayahuasca, al igual que el tabaco, lo consideramos como el mejor mediator para llegar a otros espacios. Creemos que los animales son iguales que nosotros: tienen las mismas necesidades aquí en la tierra, tienen hambre, tienen necesidad de reproducirse y tienen necesidad de comunicarse con nosotros. Inclusive creemos que con los espíritus de ellos podemos contraer matrimonio, es decir, somos parientes de las plantas y de los animales. Además, cuando morimos, podemos convertirnos en uno de ellos. Hay otros seres como la boa del subsuelo, Mai Ronin, una especie de boa de color negro, negro, negro. Una boa grande, peligrosa, porque creemos que quando alguien la encuentra ocasionalmente, un pariente va a morir, as decir, nos trae mala suerte.
Estos seres tienen mucho poder, nos pueden castigar. Cuando nos castigan, nos enfermamos, y si nuestra falta es grave, nos morimos. Y cuando nos portamos bien, nos dan lo que pedimos. Consideramos que nuestros hijos son hijos de aquellos seres. Por ejemplo, cuando los sobrinos o hijos quieren comer, les pedimos mediante un discurso, entonces aparecen dos o tres sajinos (credos de monte). Tampoco se puede cazar demasiado, tenemos que cazar lo suficiente como para compartir con la familia, con los parientes y no en exceso. Eso significa respetar la regal y somos premiados con lo necesitamos para satisfacer nuestras necesidades; pero cuando incumplimos, somos castigados. Por ejemplo, cuando algún animal se lo déjà mal herido y no se lo coge, después al cazador le cuesta curarse.
… continuará …
From the book “El Ojo Verde/Cosmovisiones Amazónicas”