26/01/2026
🌙✨ La Luna, la Mente y el Agua Sagrada de la Conciencia ✨🌊
Hola, querida Comunidad 🌺
La verdad es que, desde siempre, el mundo emocional y el comportamiento humano han despertado una curiosidad profunda. No es algo moderno. De allí nació la psicología, sí, pero mucho antes ya existía la intuición de que la mente es el verdadero arquitecto de nuestra experiencia. Porque lo que pensamos, lo que sentimos y lo que sostenemos por dentro… termina modelando nuestro destino, casi en silencio, paso a paso ॥
Desde la antigüedad, esta búsqueda fue un terreno sagrado para los sabios de todas las culturas. Y es que algo tan simple como la frase “mente sana, cuerpo sano” encierra una verdad enorme. Pitágoras, por ejemplo, decía que la mente era una conexión metafísica con el orden superior ✨. No como una idea poética, sino como un puente vivo entre lo humano y lo divino, entre lo visible y lo invisible ॥
En la Cábala ocurre algo muy parecido. Allí se enseña que la mente superior habita en Jojmá, Biná y Da’at, mientras que Yesod cumple el rol de filtrar, integrar y traducir esa información hacia los planos de manifestación. Es como un gran centro de distribución espiritual. Y su planeta asociado es la Luna 🌙, la gran mediadora entre lo sutil y lo concreto ॥
Por eso, en la astrología védica, el primer punto de observación siempre es la Luna. Y no es casualidad. Es el planeta que gobierna la memoria, el inconsciente, la sensibilidad emocional y el flujo psíquico. En términos simples, describe cómo experimentamos la vida por dentro, cómo sentimos el mundo, cómo lo interpretamos emocionalmente antes incluso de pensarlo racionalmente ॥
El Bṛhat Parāśara Horā Śāstra lo dice de manera directa y contundente:
“Chandraḥ manasaḥ kārakaḥ” – La Luna es el significador de la mente ॥
No podría ser más claro.
La Luna no es solo un cuerpo celeste que gira alrededor de la Tierra. Es el principio cósmico de la mente receptiva, manas 🌊. Es el campo sutil donde se imprimen nuestras experiencias, emociones, recuerdos y reacciones. Como la superficie de un lago tranquilo que guarda cada vibración que lo toca, incluso después de que la piedra ya no está ॥
Y allí aparecen los samskāras. Esas huellas invisibles, esas memorias latentes que quedan grabadas en la sustancia mental. No las vemos, pero actúan. No las escuchamos, pero dirigen muchas de nuestras decisiones. Por eso se dice que su “hogar natural” es la energía lunar, porque la Luna es la memoria viva de la conciencia ॥
Un ejemplo que siempre me resulta muy cercano es el experimento del Dr. Masaru Emoto 💧. Cuando el agua era expuesta a palabras, sonidos o intenciones, y luego congelada, su estructura cambiaba. Palabras como “amor” o “gratitud” 💖🙏 generaban formas armónicas, simétricas y bellas. En cambio, palabras cargadas de ira o desprecio producían figuras fragmentadas y caóticas.
Y aquí uno no puede evitar detenerse un segundo: si el agua reacciona así… ¿qué pasa con nosotros, que somos más de un 70% agua?
Desde la astrología, esto se enlaza directamente con la casa 2, la casa de la palabra, de la vibración sonora, del poder creativo del lenguaje. La palabra no nace aislada. Brota del estado mental y de la arquitectura subconsciente. Además, la casa 5 de cualquier casa muestra su fruto visible; por lo tanto, la casa 5 de la casa 2 es la casa 6.
Y aquí el tejido se vuelve fascinante:
la palabra influye en el sistema nervioso,
el sistema nervioso modula la mente consciente,
y la mente consciente condiciona tanto la salud como nuestros apegos mentales.
Todo está conectado. Todo dialoga. Nada ocurre por separado 🔄 ॥
El Atharva Veda lo expresa de manera muy clara: lo que colocas en la mente retorna con mayor fuerza. Como un eco que no solo vuelve, sino que vuelve amplificado 🧠✨.
Por estas razones, tanto fisiológicas como astrológicas, podemos permanecer en el saṃsāra indefinidamente. No por castigo, sino por inercia mental. Y el Bhagavad Gītā lo describe con una honestidad conmovedora:
“La mente es inquieta, turbulenta, fuerte y obstinada, oh Kṛṣṇa; controlarla me parece tan difícil como controlar el viento” (BG 6.34) ॥
¿Quién no se ha reconocido en esas palabras alguna vez?
Y es aquí donde Júpiter entra en escena. Júpiter se exalta en Cáncer porque allí encuentra el campo perfecto para desplegar su naturaleza: expansión, sabiduría, nutrición espiritual y protección 🌟. Cáncer es agua. Es contención. Es memoria. Es la capacidad de gestar, sostener y cuidar vida. Y está regido por Chandra, la Luna, es decir, por la mente misma ॥
Textos clásicos como el Phaladīpikā y el Sarāvalī señalan que la exaltación ocurre cuando un planeta encuentra el entorno ideal para expresar su función esencial. Y la verdad es que Júpiter, como maestro cósmico, necesita un recipiente emocional maduro para manifestar su luz. Cáncer se lo ofrece. Como un cuenco sagrado capaz de contener sabiduría sin derramarla 🪷 ॥
Al final, todo vuelve al mismo punto: mente, agua, palabra, emoción y karma. Todo está tejido en una misma red viva. Y cada uno de nosotros participa activamente en ese tejido, incluso cuando no es plenamente consciente de ello.
Con amor y conciencia 🌸
Jovindra Bhāskara
🌐 www.jovindra.com