27/07/2018
DOLOR Y PREGABALINA
¿Son efectivos los fármacos analgésicos?, ¿alivian 100% el dolor? Estas son 2 grandes interrogantes que surgen actualmente al observar los resultados de la prescripción de analgésicos.
Sabemos que los fármacos analgésicos por años se han prescrito para “eliminar”, “erradicar” y “controlar” el dolor de diversa índole, entregando una falsa inmediatez, siendo en muchas ocasiones incierto el resultado sobre todo cuando se trata de dolor persistente.
Uno de los fármacos ampliamente prescrito en dolor, en este caso de tipo neuropático, es la famosa pregabalina, antiepiléptico y analgésico usado en el dolor neuropático periférico, como en el dolor de origen ciático por ejemplo.
Un interesante estudio de Mathieson S. et al 2017, examinó si la pregabalina puede realmente reducir o erradicar la intensidad de dolor en personas con diagnóstico de ciátalgia.
Un total de 209 pacientes se sometieron a asignación al azar, de los cuales 108 recibieron pregabalina y 101 recibieron placebo; después de la aleatorización, 2 pacientes en el grupo de pregabalina se determinaron que no eran elegibles y se excluyeron de los análisis. Se realizaron mediciones a en la semana 8 y semana 52, No se observaron diferencias significativas entre los grupos con respecto a cualquier resultado secundario en las semanas designadas. Un total de 227 reacciones adversas los eventos se informaron en el grupo de pregabalina y 124 en el grupo de placebo. Mareo fue más común en el grupo de pregabalina que en el grupo de placebo.
Finalmente se concluyó a la luz de los resultados, que la pregabalina no alivió el dolor ciático ni mejoró medidas de resultado aplicadas, en comparación con el placebo, en 8 y 52 semanas. Además se asoció la pregabalina con mayores tasas de eventos adversos que el placebo.
Comentario: Los fármacos solo son agentes coadyuvantes y no la solución al problema cuando se trata de dolor, a la luz de la evidencia, este tipo de fármacos debiera ser seleccionado de manera muy específica dentro del tratamiento, de personas con dolor neuropático. Utilizándolos por un tiempo limitado, y así evitar efectos adversos y potenciar las otras opciones de tratamiento centradas en la persona como con, el ejercicio, el educación en neurociencia del dolor, manejo de estrés y emociones, habito del sueño, expectativas, potenciación de autoeficacia y afrontamiento.
Link: https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1614292
Por: Klgo. Andrés R. Núñez Gómez