23/07/2019
Incrementar nuestra frecuencia vibratoria
Indiscutiblemente la emoción máxima que incrementa nuestra frecuencia vibratoria es el
amor. Elevar la frecuencia vibratoria también va de la mano con el despertar y el cambio de
conciencia que tanto escuchamos en estos tiempos. Esto significa ser mejores humanos,
viviendo desde el amor en todas sus versiones: gratitud, perdón, bondad, respeto, alegría,
compasión, esperanza, etc. Todo lo contrario, lo que no procede del amor: el miedo, la culpa, el
orgullo, la envidia, el rencor, el juicio, la tristeza, la rabia, el control, la preocupación, el deseo
de venganza, entre otras cosas, no son más que prolongaciones del ego que nos ponen en un
nivel de vibración bajo, bloqueando el flujo natural de nuestra energía y obstaculizando la
comunicación angelical.
Algunos consejos adicionales para elevar su vibración son:
·Siéntase feliz. Sin importar la situación por la que esté pasando, opte por la felicidad
como su estado de ánimo constante, convirtiéndola en un hábito. Su actitud positiva,
además, inspira a quienes se encuentran a su alrededor y atrae más experiencias
dichosas a su vida.
·Ore, medite. Aunque para algunos la meditación es otra forma de oración,
normalmente se define el acto de orar como una forma íntima y muy personal de hablar
con Dios, mientras que meditar se relaciona con recibir respuestas a través de la guía
interior. Orar y meditar generan y fortalecen el sentimiento de estar más cerca de
Dios, tranquilizando y aliviando tanto la mente, como el cuerpo y el espíritu.
·Trabaje el perdón. No existe nada más liberador y por consiguiente sanador, que el
perdón. Primero perdón hacia uno mismo y luego hacia los demás. Al perdonar se
recuperan el equilibrio y la paz interior.
“El perdón es una decisión, no un sentimiento,
porque cuando perdonamos no sentimos más la ofensa, no sentimos más rencor. Perdona,
que perdonando tendrás en paz tu alma y la tendrá el que te ofendió”.
·Sea agradecido. Cuente sus bendiciones a diario. La gratitud abre las puertas a recibir
más bendiciones y regalos del cielo. Además, agradecer de antemano todo lo bueno que
está por sucederle, tiene un efecto maravilloso en la manifestación de sus deseos.
·Viva en congruencia; es decir, sea consistente entre lo que habla, piensa y hace. Alinee
sus pensamientos con sus emociones y sentimientos para materializar sus sueños.
·Ría más. Sonreír es una terapia instantánea, natural, efectiva, accesible a todos y que
no cuesta nada. Excelente herramienta también para mitigar situaciones de tensión,
desviar la atención del dolor y restar drama. Mantener un buen sentido del humor,
además, nos ayuda a enfrentar los retos desde una perspectiva diferente.
·Téngase fe. Es muy cierto eso de que si no se cree en uno mismo, nadie creerá en uno.
Usted puede lograr todo lo que se proponga.
· Libere. Deje ir todo lo viejo y obsoleto que ya no sirva en su vida. No se apegue a nada.
·Practique el no juzgar. Todos somos diferentes. Permita a los demás ser como deseen
y no descalifique ni condene los comportamientos que sean diferentes al suyo.
·Renuncie a quejarse. Como cita la poeta norteamericana Maya Angelou: “Si no le gusta
algo, cámbielo. Si no puede cambiarlo, cambie su actitud. No se queje.”
·Viva en el presente. Acepte cada momento de su vida tal como sucede sin
preocupaciones por lo que ya pasó o lo que viene.
Curso de Angeles.