01/01/2026
Se acaba el 2025, un año que empezó ofreciendo mucha paz luego de unos años muy movidos, pero resultó ser que la quietud fue retadora en muchos sentidos.
Ha sido un año para reencontrarme con las partes de mi que aún necesitan trabajo, con mi resistencia al cambio, con mi necesidad de control. Me ha tocado mirarme mucho, física e internamente y me deja lecciones muy grandes que me ha provocado compartir:
✨ Está bien mirarse a una misma y encontrar que no todo lo que vemos nos gusta, lo importante es identificar esas cosas y hacer el trabajo necesario para cambiarlas o aceptarlas
✨ Sanar definitivamente NO es lineal. Todo es un proceso y aunque a veces es difícil quedarse en el presente y no mirar hacia “cuando esto pase”, vivir el momento es -por sí mismo- sanador.
✨ La mejor ancla que tenemos para el presente es nuestro cuerpo: a través de los 5 sentidos podemos conectar con el momento y regular nuestro sistema nervioso. Aprender a hacerlo es una herramienta poderosísima.
✨ Mirar y cuidar nuestro cuerpo es importante y eso se ve distinto para todo el mundo.
✨ Feel your feelings o sentir las emociones es una frase extremadamente cliché, pero muy verdadera. La única forma de que nuestras emociones no nos pasen factura luego es darles tiempo y espacio en nuestro cuerpo para salir.
✨ El tiempo que te dedicas a ti misma NUNCA es tiempo perdido. Si eres mamá, puede generar culpa, pero es importante soltarla para poder crecer.
No he sido nunca de “cerrar ciclos” con el fin de los años, finalmente el tiempo es un concepto inventado por los seres humanos para explicar los cambios; pero este fin de año si se siente como que algo está quedando atrás, al menos para mi.
✨ Que el 2026 sea un año de mucha paz, salud y mucho mucho amor ✨