26/01/2026
Romper patrones no siempre es fácil. A veces implica decepcionar expectativas ajenas, ser juzgados o cargar con etiquetas que no nos representan. Muchas personas llegan a terapia sintiéndose “malas”, “egoístas” o “equivocadas” por haber empezado a decir no, por poner límites o por elegir cuidarse.
Sin embargo, en el proceso terapéutico descubrimos algo fundamental: romper patrones dañinos no nos hace malas personas, nos hace personas conscientes. Aprender a ser amables con nosotros mismos, escucharnos y priorizar nuestra salud emocional es un acto de valentía, no de egoísmo.
La terapia psicológica es ese espacio seguro donde no necesitas aplausos externos para validar tu proceso. Es un lugar para reconocerte, sanar heridas, resignificar culpas y construir una relación más sana contigo mismo/a. Porque el mayor logro no siempre se ve… pero se siente.
✨ Si hoy estás cuestionando viejas formas de vivir, pensar o relacionarte, tal vez no estés fallando. Tal vez estés creciendo. 💙