15/01/2019
Epilepsia
Desde hace un par de años venimos conociendo las experiencias de niños que sufren epilepsia y que, con ayuda de aceite de cannabis rico en CBD, notan grandes mejorías. El caso de Charlotte Figi es el más conocido, porque ha ayudado a cambiar las leyes de la ma*****na terapéutica en Estados Unidos. Pero no es el único en que los datos muestran que el cannabidiol podría convertirse en una opción importante para tratar diferentes tipos de epilepsia.
De hecho, está a punto de lanzarse al mercado Epidiolex, un extracto de ma*****na producido por la compañía farmacéutica GW Pharmaceuticals (la misma que comercializa el Sativex) y que contiene cannabidiol. Según las pruebas, tras 3 meses desde la primera toma de este fármaco, la frecuencia general de convulsiones se reduce, de media, un 45 % en todos los participantes. Otro 47 % experimentó una reducción del 50 % o más en esas crisis y casi un 10 % quedó libre de convulsiones. Los que padecían síndrome de Dravet consiguieron reducir sus convulsiones en un 62 %; de ellos, el 13 % quedó libre. Asimismo, quienes padecían síndrome de Lennox-Gastaut las redujeron un 71 %. Solo el 10 % de quienes participaron en el estudio notaron efectos adversos como somnolencia, diarrea o fatiga y tuvieron que interrumpir el tratamiento.
Implicaciones:
Gracias a este tipo de evidencias, la Academia de Pediatría de Estados Unidos ha dado un gran paso al aceptar la ma*****na medicinal como una alternativa médica para tratar a menores. La institución apoya que se revise cada expediente médico y que sea un facultativo quien decida si realmente el paciente necesita cannabis para mejorar su salud.
Los niños con epilepsia, por ejemplo, sufren cientos de convulsiones diarias (incluso más de 200 o 300 en patologías como el Síndrome de Dravet) que les impiden ser niños normales, sonreír, hablar, comer y moverse. Para muchos de estos niños, el cannabis es, prácticamente, su única esperanza.