Los vínculos sociales me eran incomprensibles, el trabajo absurdo y mi mundo interior un n**o. Las respuestas a mi alrededor no me ayudaban. En ese momento nació mis deseos de construir mi propia respuesta a ¿cómo vivir? Me llevó a una exploración vivencial, espiritual e intelectual. La intelectual hizo que cursara la carrera de psicología. En mi trayecto he conocido a gente fascinante: maestros d
e la hipnosis, monjes budistas, clarividentes, mochileros, artistas, profesores destacados de importantes universidades y terapeutas de prestigio internacional. Entonces, nació una vocación por enseñar lo aprendido. Para mí, los rótulos son una falsificación. Más que psicólogo o terapeuta, yo me siento un profesor. Me gusta enseñar lo que sé. No quiero enseñar temas que se aprenden en las aulas. Me gusta enseñar a disfrutar la vida. Y esa es, y siempre ha sido la función de Terapia Carrillo. Me he centrado en quienes han demostrado mayor interés en escucharme, de allí que termine escribiendo un libro entero sobre la ansiedad y otro sobre el trastorno limítrofe de la personalidad. Trabajo dando terapias, consultorias, clases y conferencias. En todos mis roles siempre lo hago desde la misma mentalidad, enseñar a vivir mejor. De allí, que quienes me escuchan, quienes desean aprender, me hacen sentirme realizado. Comentario a comentario, sesión de terapia a sesión de terapia, clase a clase, conferencia a conferencia, son quienes buscan aprender lo que tengo para ofrecer quienes me llenan de alegría. Muchas gracias a todos los que siguen Terapia Carrillo. Este año voy a trabajar aún con más pasión, para todos ustedes.