08/02/2026
ME MINTIÓ MIRANDOME A LOS OJOS
“No fue un malentendido. No fue un error. No fue "su versión de la verdad".
Fue una mentira calculada, fría, deliberada. Y lo peor es que lo hizo sabiendo perfectamente el daño que me causaría.
Hoy quiero hablar de algo incómodo: las personas que mienten por maldad. No por miedo, no por inseguridad, no para protegerse. Sino para manipular. Para controlarte. Para salirse con la suya sin importar a quién destruyan en el proceso.
Y lo hacen tan bien que terminas cuestionándote a ti mismo.
Porque el mentiroso profesional no solo miente sobre los hechos. Miente sobre tus sentimientos, sobre tu percepción, sobre tu cordura.
Te dicen que estás exagerando cuando sabes que no. Te hacen sentir culpable por desconfiar cuando tu instinto te grita que algo no cuadra. Te convencen de que TÚ eres el problema mientras ellos construyen castillos de mentiras a tu alrededor.
Y cuando finalmente descubres la verdad, ya es demasiado tarde. El daño está hecho. La confianza está rota. Y ellos siguen ahí, con una nueva excusa perfectamente ensayada.
He conocido mentirosos en parejas que destruyen años de relación por ego. Mentirosos en negocios que arruinan proyectos por ambición. Mentirosos en amistades que traicionan por conveniencia. Mentirosos en equipos de trabajo que sabotean a otros para quedar bien ellos. Y todos tienen algo en común: nunca es su culpa.
Siempre hay una justificación. Siempre hay alguien más a quien culpar. Siempre hay una razón por la que "tuvieron" que mentir. Como si la mentira fuera la única opción que les quedaba.
La verdad es que mienten porque pueden. Porque funciona. Porque han aprendido que la gente prefiere creer una mentira cómoda que enfrentar una verdad incómoda.
Lo más difícil que he aprendido es que no todas las personas merecen tu confianza, no importa cuánto tiempo lleven en tu vida. Y no van a cambiar porque tú seas bueno con ellos, porque les des segundas oportunidades, porque creas en su potencial. Van a cambiar solo cuando las consecuencias de mentir superen los beneficios. Y a veces ni siquiera entonces.
¿Alguna vez te han mentido con tanta frialdad que cambiaste completamente tu forma de confiar en la gente?
No tienes que contar tu historia pero si te ha pasado, quiero que sepas que no estás solo. Y que haber confiado en la persona equivocada no te hace débil. Te hace humano.”
Emma Trilles.