19/01/2026
🔴 El LUPUS es una enfermedad crónica que pertenece al grupo de las autoinmunes, lo que significa que el sistema de defensa del cuerpo ataca por error a sus propios tejidos y células sanas en lugar de a los agentes externos. Este ataque provoca una inflamación generalizada que puede dañar muchas partes del cuerpo, incluyendo las articulaciones, la piel, los riñones, el corazón y el cerebro. La enfermedad suele cursar por brotes o periodos de mayor actividad de los síntomas, seguidos de periodos de calma o remisión.
Aunque se desconoce la causa exacta del LUPUS, se cree que es el resultado de una combinación de varios factores: una predisposición genética, cambios hormonales (es mucho más frecuente en mujeres) y factores ambientales como infecciones, ciertos medicamentos o la exposición a la luz ultravioleta del sol. Existen cuatro tipos principales de LUPUS: el más común y grave es el LUPUS ERITEMATOSO SISTÉMICO (LES), que afecta a muchos órganos. El LUPUS CUTÁNEO se limita a causar erupciones y lesiones en la piel, a menudo con la exposición solar. También existen el LUPUS INDUCIDO POR MEDICAMENTOS, que generalmente desaparece al suspender el fármaco, y el LUPUS NEONATAL, que afecta a recién nacidos.
Los síntomas del LUPUS varían mucho de una persona a otra, pero el cansancio extremo (fatiga), el dolor y la hinchazón articular (artritis) son muy comunes. Un síntoma característico, aunque no el más frecuente, es una erupción roja en el rostro con forma de "alas de mariposa" sobre las mejillas y el puente de la nariz, como la que se ve en la fotografía anterior. Otros síntomas incluyen fiebre sin causa conocida, llagas o úlceras en la boca, sensibilidad a la luz solar y problemas más graves como la inflamación del corazón (pericarditis), los pulmones (pleuritis) o los riñones (nefritis lúpica).
No existe una cura para el LUPUS, pero el tratamiento busca controlar los síntomas, prevenir los brotes y evitar el daño a los órganos. El tratamiento para las formas leves a menudo incluye medicamentos antiinflamatorios, dosis bajas de corticosteroides y fármacos como la hidroxicloroquina. Para los casos más graves, especialmente cuando afecta a los riñones o al sistema nervioso central, se pueden usar dosis altas de corticosteroides o medicamentos inmunosupresores para calmar la actividad del sistema inmunitario. Además del tratamiento médico, es esencial que las personas con LUPUS tengan cuidado con el sol usando protección alta, hagan ejercicio regularmente y sigan una dieta saludable, alternando la actividad con periodos de descanso para manejar la fatiga.