03/03/2026
¿Te has sentido más rígido o duro después de una cirugía?
No es tu imaginación. Después de una operación, muchas personas pierden movilidad y asumen que “es parte del proceso”, cuando en realidad su fascia está reaccionando al trauma quirúrgico.
La cirugía genera inflamación, cicatrización y cambios en la hidratación de la fascia. Esto puede provocar tirantez, adherencias o zonas que se sienten rígidas o “pegadas”, limitando el movimiento incluso cuando el dolor ya disminuyó.
La buena noticia es que la fascia sí puede recuperarse. Con terapia manual, movilización temprana y ejercicio guiado, es posible devolverle elasticidad, mejorar el movimiento y evitar que la rigidez se vuelva crónica.
👉 No normalices la rigidez postoperatoria.
Con una intervención adecuada, tu fascia puede volver a moverse como antes.