19/06/2019
Hace unos días hablamos sobre los complejos de cenicienta y del príncipe encantador.
Pudimos ver que los dos estaban dentro de este triángulo de desempoderamiento; cenicienta se encontraba en el papel de víctima mientras que el príncipe encantador en el de victimario/salvador.
Que pasaría si estos personajes clásicos salieran de ese triángulo y se movieran hacia uno nuevo, hacia el triángulo de poder.
Cenicienta se encontraría en el papel de protagonista o creadora de acción, haría un excelente uso de su rabia en equilibrio y podría poner límites, eso la llevaría a moverse del lugar en que alguien la tiene que rescatar y podría avanzar por sus propios medios.
El príncipe encantador se convertiría en un desafiador (contrario a victimario) o en un guía empoderador (contrario a salvador) y señalaría (más no tomaría el control sobre otro) los caminos para la mejora de otra persona.
El verdadero cuento de hadas no es en el cual alguien más tiene el poder de ayudarnos o de salvarnos o donde nosotros tenemos el poder sobre alguien.
El verdadero cuento de hadas es aquel en el que sabemos utilizar nuestros recursos a nuestro favor, es en donde tenemos un ligero apoyo a nuestro alrededor que nos guía pero no toma nuestras decisiones ni nos manipula a seguir un camino impuesto.
¿Crees que vives el verdadero cuento de hadas o aún te encuentras en el antiguo?