19/01/2026
RCIU Y PREECLAMPSIA: Dos causas prioritarias de mortalidad materno perinatal que deben abordarse más que solo operacional y generarse más datos confiables.
Los jóvenes médicos en formación deben asumir que hay una realidad base que debe cambiarse: Para la toma de decisiones e incluso para la investigación cientifica no todos los datos son siempre verdaderos y es prudente revisarlos, auditarlos y hasta obtener unos nuevos; incluso, no hay datos que revisar”.
Me preguntan los residentes rotantes al Servicio de Medicina Materno Fetal INMP:
RESIDENTES: ¿Porqué es RCIU este feto de 34 semanas con peso en percentil 5 si el Doppler fetal es normal?
DR CASTILLO: Porque, primero considerando lo más básico, al ser un feto pequeño menor del percentil 10 eso no puede ser explicado por el fenotipo de los padres (mayor de 165 cm). Segundo, porque dado que el rótulo usado en varios ámbitos es de “pequeño constitucional o pequeño sano” esto resulta ilógico en esta gestante con Trastorno hipertensivo, madurez placentaria precoz y Uterinas anormales (es decir, necesitamos ver más allá del feto, su entorno placentario y el materno-multiparamétricamente). Pues pese a que el consenso Delphi (Gordjn 2016) de RCIU sea parte de diversas guías referentes y no considere para el diagnóstico el estado de arterias uterinas ni parámetros diferentes al Doppler debemos tener precaución en seguir dichas guías operacional y rigidamente.
RESIDENTES: Si esta otra gestante con RCIU tiene 35 semanas porqué Ud dice que hay riesgo de asfixia y muerte si solo tiene la arteria umbilical con resistencia aumentada diástole positiva, ACM dilatada, RCP anormal e istmo aórtico reverso pero el ductus venoso es aún normal. No se puede citar en una semana?
DR CASTILLO: Porque desde lo más básico ya sabemos que ser RCIU explica un 30-40% de la mortalidad fetal. Secundariamente, porque es un RCIU que además tiene redistribución de flujos a un estadio tal que ya agregó istmo aórtico reverso y el trastorno placentario es significativo dado la anormalidad de arteria umbilical. Los criterios de finalización son usualmente en ausencia de Preeclampsia y otras comorbilidades y ante su presencia incluso pueden anticiparse la edad de finalización o vigilancia más frecuente cuando hay parámetros Doppler que están asociados a mayor posibilidad de deterioro hacia asfixia y muerte fetal. Y en este caso, pues esta gestante tiene dichos parámetros más Obesidad, Hipertensión cronica con Preeclampsia agregada que por el hecho de tener disfunción útero placentaria podría considerarse como un criterio de severidad.
Las complicaciones obstetricas existen desde la aparición del ser humano (quizá antes en los pre hominidos). El RCIU y la muerte fetal de diversas etiologías existen desde hace miles de años (solo no tenemos registros de ello) y los fetos en trayecto hacia la muerte han estado manifestandose hemodinámica a través de cambios en sus velocidades o resistencias y a través de cambios en su FCF y comportamiento biofísico pero lamentablemente ni en Roma, Grecia, culturas pre colombinas ni en la mesopotamia habían equipos ecográficos Doppler ni monitores electrónicos fetales; así, no somos creadores de las características biofísicas del feto, solo descubridores y generadores de datos que son captados en diferentes momentos de la evolución desde la normalidad hasta la muerte los cuales predicen o se correlacionan con un estado acidemico; datos no conocidos sino hubieran tales equipos y no evaluáramos para generarlos.
Pero ya no se trata de generar el dato de cómo se encuentra en acidemia severa o muerte sino de intervenir antes para evitar no solo muerte sino un daño neurológico que si perdurara pos natalmente podría repercutir en el desarrollo de una nación.
Pero cuando exactamente la finalización o el nacimiento? Pues no solo conociendo las posibilidades aumentadas para un desenlace adverso sino las capacidades institucionales para una atención o soporte neonatal. Ahí es cuando el estado del perfil Biofísico y Cardiotocográfico nos ayudan a inclinar la balanza para la toma de decisiones sin menospreciar el control clínico ya que una descompensacion materna o el trabajo de parto podrían interrumpir la vigilancia y generar una muerte imprevista.
Sobre todo esta realidad, aún tenemos a las fallas en la evaluación que generan datos de calidad deficiente “falsamente normales o falsamente anormales” como el asumir que tiene 34 semanas de edad y no 35 por basarnos en una eco del primer trimestre mal realizada o cuando asumimos que no hay riesgo de preeclampsia cuando un valor medio de uterinas de 1.87 a las 24 semanas le calificamos subjetivamente como uterinas normales.
Dr Walter Castillo Urquiaga
Medicina Materno Fetal INMP Perú
“EI RCIU tardío (> 32 semanas) con una frecuencia de 70-80%.
Tiene típicamente normal la AUt, AU y DV comparado a la anormalidad de Arteria Cerebral Media (ACM) y Ratio Cerebro Placentario.
El Istmo aórtico (IAo) anormal se presenta en ambos tipos y suele preceder la alteración del ductus venoso en el temprano con Doppler de AU anormal.
En el tardío con arteria umbilical normal, el istmo aórtico reverso (IAorev), representaría un estadio avanzado de redistribución de flujos siendo más predictivo de deterioro comparado a la ACM y sería el evento más tardío ya que el DV permanecería normal, aunque aún hay controversia en su evaluación y aporte” …..