20/05/2014
Medicamentos Para Todos
En el Perú el crecimiento de la economía nos permite enfrentar el desafío del desarrollo y que este se convierta en sostenible, para que todos tengamos el país que queremos. Este objetivo nos lleva a buscar alternativas de alianzas estratégicas que no solo contribuyan con acelerar la inversión que necesitamos, sino que se conviertan en promotores del desarrollo tecnológico y productivo, ayudando a fortalecer al Estado y al sector empresarial nacional.
En este contexto el gobierno viene librando una dura batalla por logar democratizar y elevar la calidad de los servicios de salud. Para ello se viene implementando una Reforma de la Salud, lo que está significando hasta hoy un conjunto de normas orientadas básicamente a resolver los problemas de infraestructura y de presión socio laboral de los trabajadores dependientes del Estado, dejando de lado a pesar de las denuncias constantes aparecidas desde los medios de comunicación, el acceso a los medicamentos.
Es evidente que no se puede hablar de acceso democrático al derecho de la salud, si este no conlleva como parte de si, el que los ciudadanos podamos contar con una oferta o cobertura garantizada de medicamentos en condiciones de calidad, eficiencia, precio justo y buen trato al cliente paciente.
Lograr esto implica implementar acciones y políticas orientadas a garantizar que los medicamentos sean accesibles sin importar las distancias y condiciones geográficas; que estos medicamentos estén disponibles siempre, de tal modo que las personas dispongan de ellos cuando lo necesiten; que las medicinas sean aceptados por la población, mejor dicho que se elaboren, se prescriban y se presenten, tomando en cuenta sus características culturales y sus percepciones sobre la salud y la enfermedad; y finalmente otro requisito es que los medicamentos deben estar al alcance de las economías de las personas y de las comunidades.
Pero en el caso de nuestro país se hace necesario incidir en algunos aspectos críticos como el elevado precio de los medicamentos en el mercado farmacéutico nacional, la baja disponibilidad en los EESS, el uso irracional de estos y la falta o insuficiente regulación farmacéutica, situación a la que se le suma la necesidad de eliminar los mecanismos especulativos y de manipulación del mercado, a partir de la implementación de mecanismos de regulación de este, sin que esto signifique asistencialismo o control de precios.
Y es precisamente, en este marco que, la propuesta que un grupo de inversionistas mexicanos, españoles y brasileños están presentando al país está orientada a contribuir en incrementar la oferta de medicamentos, evitando el desabastecimiento, así como el de ofertar estos medicamentos a precios justos, en especial aquellos que por su demanda no son atractivos para el sector privado y en implementar un proceso sostenido y autofinanciado de desarrollo científico y tecnológico.
Esta propuesta de inversión Público Privada pretende entonces, dotar al país de una infraestructura farmacéutica capaz de absorber transferencias de tecnología e implementar estándares productivos similares a los países desarrollados elevando los niveles de calidad, garantizar el suministro de medicamentos en cobertura, oportunidad y precio justos y accesibles a la población, a través de la producción de medicamentos genéricos esenciales bioequivalentes, así como el producir y desarrollar medicamentos estratégicos de alto costo por intermedio de transferencia de licencias, y tecnologías de los laboratorios productores propietarios de estas patentes.
Todo esto a partir de conjugar por un lado el impulso al desarrollo empresarial entorno a los medicamentos, ya sea desde el componente comercializador (al insertar al país como un nuevo ofertante exportador de medicinas en el mercado internacional) como productor a partir de buscar cubrir las brechas de desabastecimiento existente. Todo ello a partir de que la oferta de estos medicamentos a precios justos no signifique subsidio alguno por parte del Estado, sino el garantizar su calidad y eficiencia en los procesos productivos de fabricación, de almacenamiento, distribución y dispendio, como de manipulación, envasado y empaquetado, procurando también el menor desplazamiento de la población para acceder a sus medicinas.
Así tenemos por ejemplo que para el año 2013 la oferta de medicamentos producidos y comercializados (ya sean importados) por las empresas nacionales ha significado $1.046 millones, tal como lo manifiesta el Presidente de ADIFAN (gremio de empresas nacionales químico farmacéuticas) y que la demanda total de medicamentos para este mismo año a significado $2.106 millones, quiere decir que la venta nacional solo ha cubierto un 48%, del cual 30% han sido genéricos y 20% similares de marca, lo que nos muestra una dependencia de productos importados de casi el 52%.
Entonces, si a pesar de la oferta mostrada, existe aproximadamente una demanda de medicamentos no atendida que fluctúa entre el 40% y el 36%, y nuestro proyecto pretende producir inicialmente entre el 18% y el 25% de este déficit, se entiende que nuestra aparición en el mercado mejora la cobertura de la demanda de medicamentos a nivel nacional sin debilitar al empresario químico farmacéutico nacional ya sea importador o productor, y también se convierte en un aliado de estos al impulsar la oferta exportadora nacional que ingresa a cubrir parte también de la demanda en medicamentos existente en este continente.
Más aún el mismo hecho de producir medicamentos en nuestro país, el intensificar insumos nacionales y el promover la investigación así como la incorporación de nuevas patentes, permite adicionalmente el mejorar la oferta de precios competitivos en favor del consumidor, sea este el Estado o el público consumidor directo, y ampliar esta oferta a niveles de exportación.
Finalmente este proyecto así mismo contribuye a generar un incremento del empleo en diversos niveles, no solo en forma directa sino también el de formación científica y tecnológica de nuestros profesionales de la salud, a partir de mejorar la capacidad de investigación científica aliándonos con las universidades nacionales, creando un mecanismo de autofinanciamiento para la capacitación y formación profesional, así como una plataforma de investigación y desarrollo científico.
En términos concretos es la oportunidad de iniciar un proceso de reforma de la salud a partir de acelerar la inversión en favor de la población usuaria, la prevención, el desarrollo científico y tecnológico, con ahorro y acceso en favor de la población peruana en una forma democrática, inclusiva y de bajo riesgo, ya que es el inversionista privado el que asume fundamentalmente este componente.