26/04/2026
Una española se sentó frente a un notario y le dijo algo que lo hizo reír.
Que quería registrar el Sol a su nombre.
El notario firmó.
El acta dice literalmente: "Soy propietaria del Sol, estrella de tipo espectral G2, que se encuentra en el centro del sistema solar, situada a una distancia media de la Tierra de aproximadamente 149,600,000 kilómetros."
Su nombre es María Ángeles Durán. Es abogada y psicóloga. Y encontró algo que nadie más había notado.
El Tratado del Espacio Exterior de 1967 prohíbe a los gobiernos reclamar la propiedad de cuerpos celestes. Pero no dice nada sobre los ciudadanos privados.
Nadie lo había reclamado en cinco mil millones de años. Ella se adelantó.
Después intentó vender parcelas del Sol en eBay. eBay eliminó la publicación argumentando que el producto era intangible. Ella los demandó. Perdió.
Luego alguien la demandó a ella por daños del sol en la piel. Porque si eres la dueña, eres responsable de los daños.
Su plan era cobrar un impuesto por el uso solar y distribuirlo así: 50% para España, 20% para pensiones, 10% para investigación, 10% para erradicar el hambre… y 10% para ella.
Nadie le ha pagado un peso.
Pero técnicamente, en un documento oficial firmado por un notario, el Sol tiene dueña.
Y lleva 15 años siendo la historia más absurda y completamente real del sistema solar.
¿A cuántos se nos ocurrió… pero no nos atrevimos?
Y viendo esto… sorprende que nadie haya intentado registrar el aire todavía.