28/06/2023
Los rayos infrarrojos se aplican con cierta frecuencia y longitud de onda hasta irradiar un calor que penetra la piel a profundidades de entre 2 a 10 mm.
Este calor incrementa la circulación sanguínea, aporta más oxígeno y crea nuevos nutrientes que estimulan la regeneración celular y la reparación de los tejidos.
La terapia es no invasiva, indolora, sin efectos secundarios, y se aplica para reducir la tensión muscular, mejorar la circulación, aliviar el dolor, para desintoxicar el organismo y fortalecer el sistema inmunológico, entre otros.