28/02/2026
Si no te atreves a mirarte y sanar, seguirás repitiendo la historia. Si no aprendes a reflexionar y superar tus heridas ocasionadas en la infancia, las repetirás inconsciente con tus hijos, y así como te sentiste en la niñez, humillado, desplazado, traicionado, en abandono o víctima de injusticia, harás pasar los días en casa a tus hijos, luchando con ellos, como si fueran ellos los responsables de tu dolor, viviendo con gritos, insultos, exigencias, desbordando tu enojo, como si fueran los responsables de no haber resuelto tu herida del pasado.
Presta Atención! Esto sólo te llevará a lastimar a quienes debes proteger y amar, no olvides que tus hijos son sólo niños a los que tú debes enseñarles a construirse con amor y disciplina respetuosa. Deja de luchar con ellos y sancionarlos duramente, porque no responden o resuelven como adultos, no desates tu furia e impaciencia, porque marcarás sus vidas como marcaron la tuya.
Rompe el ciclo, sal de molde, sana tus heridas.