09/03/2026
Aveces escuchamos: “es un autismo leve”.
Y sin querer, esa palabra hace que muchos crean que los desafíos también lo son.
Pero “leve” no significa que no duela,
no significa que no cueste, no significa que el esfuerzo por comprender el mundo sea menor.
Muchos niños y jóvenes viven desafíos invisibles: sostener conversaciones, comprender lo social, manejar la ansiedad de encajar.
Cuando estos desafíos no se comprenden, pueden aparecer el estrés, la soledad o la depresión.
Lo leve muchas veces solo describe lo que vemos… no lo que la persona vive por dentro.
Escuchar a las familias y a las propias personas autistas nos invita a mirar más profundo.