22/10/2021
8 actividades recomendables para Adultos Mayores
1. Ir en bicicleta, un ejercicio físico completo
Dar paseos en bicicleta es una actividad muy recomendable para las personas mayores, puesto que sus beneficios son muy completos: favorece la salud cardiovascular y repercute positivamente en los músculos y las articulaciones.
La intensidad del ritmo y la duración de los trayectos se debe adaptar a las condiciones de cada uno. La bicicleta da sensación de libertad y facilita el descubrimiento de nuevos parajes y rincones y, además, resulta una actividad muy agradable, yendo solo o en compañía, pero siempre adoptando las medidas de seguridad pertinentes.
2. Caminar y, si puede ser, en compañía
Caminar a un buen ritmo es uno de los ejercicios más recomendados para mantenerse en buena forma, durante toda la vida y, especialmente, a partir de cierta edad. Salir a caminar es fácil, económico y puede llevarse a cabo casi en cualquier lugar.
Si además procuramos caminar en la naturaleza añadiremos el placer del paisaje y de la disminución de la contaminación ambiental. Si caminamos en compañía, disfrutaremos de los beneficios que nos aportan las relaciones sociales.
3. Practicar yoga, tai-chi, pilates...
Técnicas como el yoga, el tai-chi o el pilates, cada una con sus particularidades, emplean la respiración, la postura y los estiramientos para trabajar aspectos como la flexibilidad, la tonificación muscular, el equilibrio y la relajación física y mental.
Son actividades que requieren de un aprendizaje, pero, cuando ya se ha adquirido, es fácil realizar ciertos ejercicios de forma autónoma para sentirse mejor. Este tipo de técnicas proporcionan beneficios en el bienestar general y el estado de ánimo. Además, con las adaptaciones necesarias, pueden practicarse a cualquier edad y pueden resultar en un ingrediente muy adecuado para la promoción del envejecimiento activo y saludable.
4. Nadar y hacer ejercicios en el agua
La natación es uno de los deportes más completos y saludables a cualquier edad y es una práctica que presenta pocos riesgos de lesiones. Tanto nadar como realizar ejercicios dentro del agua activan el corazón y tonifican la musculatura, además de ser actividades muy beneficiosas para las articulaciones.
En muchos centros deportivos se ofrecen actividades acuáticas para realizar en grupo, lo que, una vez más, favorece la socialización e incorpora un componente lúdico que puede motivarnos a ser regulares en la asistencia.
Actividades culturales y sociales
Mantenernos mentalmente activos durante toda la vida es importante para fortalecer la salud cerebral. La reserva cognitiva es un factor que contribuye a retrasar el posible deterioro cognitivo, ya que promueve una red neuronal más resistente. Hay que procurar, por lo tanto, llevar a cabo actividades que nos obliguen a realizar cierto esfuerzo mental y que, a la vez, nos resulten atractivas y despierten nuestro interés.
Resulta frecuente que las personas mayores tiendan al aislamiento social a medida que pasan los años. Sin embargo, es precisamente en estas etapas cuando más beneficioso es cultivar las relaciones con otras personas. Existen numerosas actividades culturales y sociales que permiten combinar los beneficios de la actividad cognitiva con los que aportan las relaciones sociales, ya sea manteniendo las que ya tenemos o creando nuevos vínculos.
5. Disfrutar del placer de la lectura
Leer es una actividad altamente beneficiosa para estimular nuestro cerebro. Además de aportarnos nuevos conocimientos, favorece la atención y la concentración, ejercita la memoria y la imaginación. Además puede llevarse a cabo en cualquier momento y lugar.
6. Asistir a cursos y actividades culturales
Ampliar nuestros conocimientos y adquirir nuevas habilidades participando en cursos o talleres en un ámbito que resulte de nuestro interés mantendrá activa nuestra mente y también facilitará establecer relaciones enriquecedoras con otras personas.
Además de fuente de entretenimiento y cultura, actividades como ir a ver un espectáculo, visitar un museo o asistir a una charla o conferencia, son ocasiones estupendas de ocio que podemos compartir con familiares o amigos.
7. Participar en entidades sociales, culturales o deportivas
Participar en actividades de grupo, como las que pueden ofrecer entidades como las asociaciones culturales o los clubs deportivos, es otra manera de mantenerse en contacto con otras personas y crear vínculos nuevos, además de una oportunidad de aprender cosas nuevas y ejercitar habilidades como la capacidad de planificación, el razonamiento o la resolución de problemas cotidianos.
Algunas entidades ofrecen programas de voluntariado, una gran oportunidad de dedicar un tiempo a colaborar con proyectos que mejoran la vida de otras personas o hacen que el mundo sea un lugar mejor. El altruismo, ayudar a los demás sin esperar nada a cambio, suele ser una gran fuente de satisfacción personal.
8. Viajar y conocer lugares nuevos
Viajar es una de las mejores opciones para mantenerse activo, estimular la mente y cultivar las relaciones sociales, elementos que, como ya sabemos, potencian nuestro bienestar y fomentan la salud cerebral.
Descubrir lugares desconocidos, aunque sean cercanos, o emprender un largo viaje son actividades muy enriquecedoras que nos ayudan a abrir nuestra mente a nuevos conocimientos, nuevas perspectivas y otras culturas y formas de vida. Existen programas y agencias especializadas en viajes para personas mayores que ofrecen opciones adaptadas a las condiciones individuales de cada persona.