14/03/2026
Mi querida Gin,
Gracias por tu sabiduría a tan corta edad. A veces, sin darte cuenta, me enseñas a ver la vida con otros ojos.
Gracias también por no seguir el molde y por atreverte a ser rebelde, incluso cuando a veces me cuesta entenderlo. Con el tiempo he aprendido que esa fuerza que llevas dentro es parte de lo que te hace única, valiente y auténtica.
Tú eres la luz que el Creador puso en mi camino para sanar muchas de las circunstancias que atravesé en mi vida. Me recuerdas que incluso después de los momentos difíciles siempre puede nacer algo hermoso.
Con amor,
mamá.